Condenan a una 'residencia de los horrores' en Valladolid: desatendió "5 días críticos" a una anciana y la familia tardó años en saber de qué murió
Tendrá que pagar a los hijos más de 80.000 euros por abandonarla, no enviarla a un centro médico como aconsejaron los sanitarios ni siquiera hacerle los cambios posturales necesarios para que no sufriera la úlcera de grado IV que padecía
Una trabajadora atiende a un anciano en una residencia durante la pandemia.
La Audiencia Provincial de Valladolid, mediante sentencia nº346/2025, de fecha 2 de septiembre, ha confirmado la condena a la empresa responsable de "la deficiente atención prestada" a una residente de 82 años, cuya muerte se debió a una sepsis generalizada provocada por una úlcera sacra sobre infectada de grado IV. La resolución da la razón al letrado que ha defendido el caso, Santiago Díez Martínez, de los Servicios Jurídicos de la Asociación El Defensor del Paciente, y ratifica lo ya declarado por el Juzgado de Primera Instancia nº2 de Valladolid, que había fijado una indemnización a favor de sus tres hijos por importe de 80.116 euros, más intereses legales y moratorios.
Los hechos ocurrieron en una residencia de la tercera edad en Valladolid.
El fallecimiento se produjo el 06 de mayo de 2016, pero la tragedia no terminó ahí. La familia tuvo que esperar años para acceder a la autopsia, a pesar de que la necropsia era esencial para esclarecer definitivamente la causa del fallecimiento.
Desde 2017, los hijos presentaron numerosas reclamaciones ante el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, la Gerencia de Salud de Valladolid y la Consejería de Sanidad de Castilla y León, denunciando la falta de entrega del informe de necropsia y la ausencia total de respuesta clara por parte de la Administración. Este funcionamiento anormal del sistema sanitario público prolongó el dolor de la familia durante años, generando incertidumbre, indignación y una vulneración de su derecho a recibir información clínica esencial.
La sentencia pone de relieve que la residencia no acreditó la realización de los cambios posturales prescritos, que desatendió a la paciente durante cinco días críticos pese al riesgo de úlcera y que no ejecutó la derivación a geriatría ordenada por el médico.
Permitió la evolución de una úlcera a grado IV, confirmada por informe pericial como causa directa de la sepsis mortal.
Los hijos denuncian que no solo perdieron a su madre por una negligencia intolerable, sino que además se vieron obligados a luchar durante años para acceder a la verdad sobre su muerte: “Hemos tenido que pelear contra la falta de cuidados y contra el silencio de la Administración. La justicia ha confirmado lo que siempre supimos. Nuestra madre murió por abandono. Hoy sentimos que su memoria se repara, aunque nada podrá devolvernos el tiempo de espera ni el sufrimiento añadido”.
Desde la Asociación El Defensor del Paciente, su presidenta Carmen Flores, señala: “Este caso refleja la doble victimización que sufren muchas familias. Primero por la negligencia asistencial y después por la opacidad de la Administración. Nuestros mayores no son ciudadanos de segunda. Las residencias cobran elevadas cantidades y están obligadas a garantizar cuidados básicos. Que una anciana muera en estas condiciones y que su familia deba esperar años para conocer la verdad es algo cruel e inhumano que la sociedad no puede tolerar”, indica en un comunicado.
"La Audiencia Provincial de Valladolid ha dejado un mensaje rotundo: la negligencia y el abandono en el cuidado de personas mayores tienen consecuencias. Esta sentencia es un paso más para dignificar la vida de los ancianos y para exigir a las instituciones que respeten el derecho de las familias a la información y a la verdad", defiende la asociación.