Los trabajadores de CyL cobran 200 euros menos que la media española
Un estudio sitúa en 1.836,9 euros el sueldo medio frente a los 2.041,4 euros de la media de España
Imagen de un alumno de Formación Profesional de ebanista en su taller.
El sindicato CCOO en Castilla y León realizó un estudio sobre la situación y evolución reciente de los salarios y los costes laborales de la Comunidad que arroja, como principal resultado, que el salario medio mensual está un diez por ciento por debajo de la media nacional. Es decir, que un castellano y leonés cobra más de 200 euros menos.
Así lo reflejan los datos del estudio de CCOO-CyL relativos al segundo trimestre de 2025, recogidos por Ical a través de un comunicado, y que sitúan el salario medio en Castilla y León en 1.836,9 euros mensuales, frente al promedio nacional de 2.041,4 euros al mes.
El informe, tal y como explica CCOO-CyL en su comunicado, se deriva de los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral (ETCL) correspondientes al segundo trimestre de 2025, que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística, y que muestran que Castilla y León es una de las comunidades que cuenta con los salarios más bajos del entorno.
Y es que, entre las autonomías limítrofes, Madrid y País Vasco cuentan con los mayores salarios, seguidas por Asturias y Aragón, estas dos últimas con niveles medios en torno a los 1.900 euros mensuales. Por debajo, en el rango entre los 1.800 y los 1.850 euros al mes, se ubican La Rioja, Galicia y Castilla-La Mancha, así como Castilla y León, mientras que peor que la comunidad castellana y leonesa solo están Extremadura y Cantabria, con sueldos medios inferiores a los 1.800 euros mensuales.
El secretario de Acción Sindical de CCOO-CyL, Fernando Fraile, explica que «los relativamente bajos salarios en Castilla y León redundan en un peor nivel de vida de las personas trabajadoras» de la Comunidad en relación a la media estatal, lo que repercute negativamente en el conjunto de la economía de la autonomía, al «erosionar el consumo y, por ende, el empleo». Los bajos salarios también «acaban repercutiendo negativamente en la recaudación impositiva», con la que se financian las políticas y servicios públicos prestados en el territorio.
Para Fraile, la creación de empleo es «esencial» para Castilla y León, puesto que «resulta clave para paliar el problema de la pérdida de población joven de nacionalidad española», que tiene dificultades para encontrar su primer empleo en sus ciudades de origen.
Además, y dado que los márgenes empresariales han crecido «tres veces más que los salarios desde la pandemia», Fraile considera «imprescindible que se sigan mejorando los salarios reales de las personas trabajadoras» de Castilla y León para «poder terminar de recuperar los niveles de vida previos a la crisis del Covid».