PP y Vox cierran un pacto de cuatro años con la prioridad nacional dentro
Mañueco desdobla consejerías para quedarse con el poder efectivo y quitar peso a Pollán.Se reserva siete consejerías clave y Vox tendrá tres carteras, con Pollán como 'número dos'
Alfonso Fernández Mañueco y Carlos Pollán detrás se dirigen a informar, ayer, del acuerdo alcanzado entre PP y Vox.
El Partido Popular y Vox sellaron ayer un acuerdo de gobierno «amplio» y «extenso» para los cuatro próximos años, que ofrece «estabilidad». El pacto está compuesto por 19 ejes y 324 medidas que incluyen, entre otras, el concepto de «prioridad nacional» en el acceso a las ayudas sociales o sobre la vivienda.
La Junta de Castilla y León estará conformada en esta XII Legislatura por dos Vicepresidencias, la primera para Vox adscrita a una consejería y la segunda para el PP, con competencias, pero sin cartera. Además, los populares dirigirán siete departamentos y los de Santiago Abascal los tres restantes, referidos a Desregulación, Familia y Ayudas Sociales; Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, y Cultura, Turismo y Deporte. De este modo, el ejecutivo tendrá 12 miembros, de los que nueve serán del PP, frente a las tres que representarán a Vox.
El presidente del Partido Popular de Castilla y León y candidato a la investidura como presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y el portavoz de Vox, Carlos Pollán, futuro vicepresidente primero, informaron en una comparecencia conjunta en las Cortes sobre el contenido del acuerdo de gobierno, el segundo que suscriben ambos partidos y que ve la luz 80 días después de las pasadas elecciones autonómicas del 15 de marzo.
El nuevo Consejo de Gobierno estará formado por 12 personas, el propio Fernández Mañueco y dos vicepresidentes, el primero que será Carlos Pollán, que además dirigirá una de las tres consejerías de Vox, y otro dirigente del Partido Popular que en la Vicepresidencia Segunda se encargará de las competencias de Vivienda, Ordenación del Territorio, Igualdad de Oportunidades, Despoblación y Protección Civil, que se asemejen a las que tenían ahora el consejero leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones.
El Partido Popular gestionará en el nuevo gabinete conjunto con Vox las consejerías de la Presidencia, la de Economía y Hacienda, la de Industria, Comercio, Universidades y Empleo, Medio Ambiente y Energía, Sanidad y Bienestar Social, Educación y la de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial. Vox asume las consejerías de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, la de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental y también Cultura, Turismo y Deporte. La gestión del operativo contra incendios forestales permanecerá en Medio Ambiente y Energía. La Política Ambiental, que pasa a Agricultura, se centrará en la evaluación de proyectos y en los programas de educación ambiental. El departamento de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales llevará la carga de las políticas de juventud, inclusión social, cooperación al desarrollo, infancia, menores e inmigración. La cartera de Agricultura llevará incluidas las competencias de caza y pesca.
Este nuevo gobierno de diez consejerías, como marca la legislación autonómica, supone un pequeño retoque frente al diseñado en 2022, cuando PP y Vox firmaron su primer pacto de gobierno en Castilla y León. Entonces solo se creó una Vicepresidencia, que fue para Juan García-Gallardo, que no tenía competencias, y Vox tenía tres carteras —Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural; Industria, Comercio y Empleo y Cultura, Turismo y Deporte-. Ahora, no gestionarán el área de Industria y asumirán la de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, pero sin igualdad de oportunidades que es para el PP y que pasa a estar radicada en la Vicepresidencia Segunda. Por su parte, el Partido Popular recupera las competencias en Industria, Comercio, Universidades y Empleo, pero cede parte de las referidas a la actual Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.
El PP impone su huella
La huella del Partido Popular en el acuerdo de gobierno suscrito con Vox queda patente en una veintena de medidas sobre fiscalidad, vivienda, matrículas universitarias gratis, peajes o el carnet de conducir, que recogen las principales promesas de Alfonso Fernández Mañueco en la campaña de las elecciones autonómicas. La formación de Santiago Abascal apadrina las propuestas sobre políticas de inmigración, ocupación y desahucio exprés, reducción del gasto superfluo y el rechazo a leyes ideológicas.
La paternidad de los populares se ve reflejada, sobre todo, en las iniciativas vinculadas a la fiscalidad, especialmente para el medio rural y el campo a las que se añaden otras medidas de Vox referidas a la natalidad. También figuran compromisos sobre la implantación del denominado «kit del autónomo», la extensión de las unidades de afrontamiento del dolor crónico, los helicópteros sanitarios, los seguros agrarios o el desarrollo rural.
Vox apadrina las propuestas sobre inmigración, ocupación y desahucio exprés, reducción del gasto superfluo y rechazo a «leyes ideológicas».
Mañueco y Pollán definieron la prioridad nacional como «asignación prioritaria de recursos a quienes tienen arraigo real, verificable y efectivo» con esta Comunidad. Pero Mñueco se encragó de matizar que lo que pretende el nuevo gobierno autonómico es realizar «una asignación prioritaria de recursos públicos a quienes tienen un arraigo real, verificable y efectivo con nuestra tierra, con Castilla y León, siempre dentro del marco del ordenamiento jurídico y legal».
Mañueco, eso sí, aseguró que el concepto de prioridad nacional es un «criterio inspirador» pero que, después, «habrá que ir subvención a subvención, medida a medida», para que esa prioridad se vaya «detallando y concretando».