Los sindicatos exigen al Sacyl más plantilla y la regulación de la carrera
Un alto porcentaje de facultativos padece el síndrome del quemado
La responsabilidad médica y el exceso de trabajo son dos de las principales causas de este síndrome
Ávila acogió una reunión de los sindicatos médicos
Una buena parte de los médicos tanto de Atención Primaria como de Especializada de Castilla y León que lleva más de 15 años ejerciendo su profesión padece el síndrome del médico quemado, que provoca un importante número de bajas laborales y que requiere tratamiento psiquiátrico y psicológico. Esta patología es, junto al debate sobre la carrera profesional de los médicos del Sacyl, el eje del cuarto Congreso Regional de la Confederación Regional de Sindicatos Médicos (Cesm). Muchos médicos que ejercen su profesión en la Comunidad autónoma presentan los mismos síntomas: dolores de cabeza y espalda, endurecimiento de la musculación, alternancia de insomnio y somnolencia continuos, que comienzan a derivar en depresiones, pérdida de ganas de trabajar, desesperación e incluso suicidio, explicó el secretario del Congreso, Pedro Sánchez Gago. En el congreso, se apuntó que el 90 por ciento de los médicos considera que su imagen ha perdido prestigio, el 85 por ciento que su sueldo no se corresponde con su responsabilidad y el 95 por ciento no se siente valorado por la Administración. Como principales causas del 'burn out' o síndrome del médico quemado, se encuentra esta falta de reconocimiento y valoración, el cuidar las necesidades emocionales de los enfermos y la incertidumbre profesional. La responsabilidad médica y el exceso de trabajo son dos de las principales causas de este síndrome, por lo que los facultativos reivindican un aumento de las plantillas de médicos, su adecuación a las necesidades de la población que atienden y la contratación de personal para guardias, que consideran «mal pagadas». La hora de guardia se sitúa en 10,76 euros en Atención Primaria y en 12,52 en Especializada, una cifra que «no se corresponde con la responsabilidad que exige el ejercicio de su profesión». De hecho según afirmaron, existen servicios en algunos hospitales de Castilla y León donde sería imposible conceder la exención de guardias a los médicos mayores de 55 años dado que «no podrían encontrar a nadie para hacer dichas guardias». Por ello, reclaman una mejora en su retribución que redunde en una mayor disponibilidad de la plantilla a realizarlas, así como una mayor facilidad para contratar personal de fuera, pero con un régimen normativo adecuado.