De Santiago Juárez asevera que este proyecto se aprueba con vocación de preservar el medio natural
La contaminación acústica estará sancionada con hasta 300.000 euros
La Junta aprueba el proyecto de Ley del Ruido para vigilar, reducir y prevenir la saturación sonora
El Consejo de Gobierno de la Junta aprobó ayer el proyecto de Ley del Ruido de Castilla y León, que establece sanciones de hasta 300.000 euros. El texto constituye una referencia esencial para afrontar uno de los principales problemas medioambientales por sus efectos perjudiciales sobre la salud humana y el sosiego público. Por ello, tiene como objetivos prevenir, reducir y vigilar la contaminación acústica; conseguir una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos; y poner al alcance de las administraciones autonómica y local los instrumentos necesarios para su logro. Así lo señaló ayer el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago Juárez, quien aseveró que este proyecto de ley se aprueba con la vocación de convertirse en el texto legal esencial para preservar el medio natural, hacer más habitables los núcleos urbanos, mejorar la calidad de vida y garantizar el derecho a la salud de todos los castellanos y leoneses desde una perspectiva inequívoca de la prioridad de este derecho sobre cualquier otro. Entre las medidas que contempla la Ley del Ruido se encuentra la declaración del control del ruido como un servicio de prestación obligatoria para la Administración autonómica, la provincial y la local (municipios a partir de 20.000 habitantes), y su aplicación a todos los emisores acústicos, públicos o privados, así como las edificaciones, en el territorio de la comunidad, incluidas las actividades domésticas, que la normativa estatal excluye. Ajuste en la normativa Otro aspecto destacable es la reducción de 100.000 a 20.000 habitantes del umbral para el desarrollo obligatorio de mapas de ruido y planes de acción como principal herramienta para el control del ruido ambiental. También se establecerán mapas de ruido de los grandes ejes viarios. Los mapas de ruido tendrán que estar aprobados antes de junio del 2012 y los planes de acción antes de julio del 2013. De hecho, León ya encargó a la Universidad la elaboración de un nuevo mapa de ruido de la ciudad para actuar en aquellas zonas más saturadas acústicamente y ajustarse así a la normativa vigente.