El Gobierno asegura que no cerrará Garoña en dos años
«La excepción sería prorrogar el cese de la central de Burgos», dice Zapatero
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, indicó ayer que, en el caso de que se llegue a cerrar la central nuclear de Garoña en 2011, se dispone de dos años para «preparar una buena alternativa», tanto de garantía de suministro como de empleo en la zona.
Sebastián insistió en que es el Consejo de Ministros el que debe tomar la decisión respecto a la central y ha considerado que será pronto, «porque la fecha límite es el 5 de julio».
En este sentido, y hasta que se tome dicha decisión, «desde el Ministerio de Industria estamos barajando todas las posibilidades», pero «como bien ha dicho» ayer el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, «en ningún caso se cerraría antes de dos años».
Si llegara ese caso, se disponen de «dos años para preparar una buena alternativa, tanto de garantía de suministro como de empleo en la zona», ha agregado el ministro.
El presidente. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que, dado que se han cerrado en el mundo todas las centrales nucleares de la generación de la de Garoña, salvo una en el Reino Unido, «la excepción es la prórroga» de su actividad.
Zapatero no ha concretado si el Ejecutivo decidirá el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña y ha recalcado que debe haber las centrales nucleares que sean «imprescindibles, por el tiempo razonable y con la máxima garantía de seguridad».
En este sentido, ha dicho que en Estados Unidos se han cerrado ya 20 centrales de la generación anterior a Garoña y que Francia, Italia, Alemania y Japón cerraron también 39 antes de que cumplieran 40 años en funcionamiento.
Asimismo, Rodríguez Zapatero insistió en la gran importancia de este asunto porque «en última instancia» la responsabilidad sobre la seguridad de la central cuando ésta cumple cuarenta años «es mayor a la hora de tomar una decisión» y la «última responsabilidad es del Gobierno y no la de un informe técnico». Así mismo, indicó que en todo el mundo, «la norma ha sido» que cuando una central cumple esa edad, deje de funcionar y que, aunque «no tenga que ser automáticamente» así, «la excepción es la prórroga».
Para finalizar, el jefe del Ejecutivo señaló que en la decisión ha de pesar también que lac entral de Garoña «tiene un impacto neutro» en el sistema energético, porque España exporta «tres veces» lo que produce la central, así como «el futuro que queremos como país en términos energéticos».