Hasta 16 profesores nativos apoyan la labor de los centros bilingües rurales
Los colegios reciben durante dos meses a los docentes jubilados paracompletar la formación del alumnado dentro del programa Maestros Extranjeros
El consejero Mateos, con el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, tras la reunión de la Aneca, cel
Los escolares de Educación Primaria de 16 colegios rurales bilingües de Castilla y León reforzarán sus conocimientos de inglés gracias a la incorporación, durante dos meses, de profesores jubilados nativos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y Escocia. Los docentes senior se sumarán a las habituales clases de inglés que reciben los niños para ayudarles a mejorar su comunicación, al tiempo que apoyarán también a los docentes habituales.
La medida se enmarca dentro del Programa Maestros Extranjeros Colaboradores en Centro Bilingües que por segunda vez organiza la consejería de Educación, según explicó ayer el responsable de este departamento, Juan José Mateos, quien confió en que la iniciativa que nació el curso pasado pueda contar con alguna edición más a lo largo del presente. Todo dependerá, precisó, de las cuentas que los Presupuestos Generales de la Comunidad de 2010 aprueben para este departamento.
Los resultados de la primera experiencia han sido «muy satisfactorios» entre profesores nativos, locales y entre los alumnos y sus padres, manifestó el consejero. Mateos precisó que se ha decidido que el programa se desarrolle en el ámbito rural con el fin de que estos alumnos tengan las mismas oportunidades idiomáticas que los niños de las grandes ciudades. El programa, que arrancó ayer, se desarrollará hasta el próximo 16 de diciembre en centros rurales de las nueve provincias.
Además, el consejero de Educación también asistió a la reunión del Patronato de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) celebrada ayer en la que se decidió su conversión de fundación a agencia estatal a lo largo de 2010. Según explicó Mateos a la salida del encuentro, que presidió el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, este requisito jurídico figura en la propia Ley de Universidades y, por lo tanto, «es un mandato legal».