La Junta perforó el puente de Hospital de Órbigo para meter tuberías de agua
Un tercio de los dos millones de euros destinados por el Gobierno se dedican ahora a arreglar el destrozo
Las tuberías son una «herida» que recorre todo el puente, que está siendo actualmente re
La ambiciosa obra de restauración del puente de Hospital de Órbigo, probablemente el más espectacular de los muchos que atraviesa el Camino de Santiago, ya ha comenzado. Son casi dos millones de euros (1.900.000) los destinados por el Gobierno central para limpiar, tratar, consolidar y mejorar el equipamiento de esta pasarela de origen romano que cuenta con 19 arcos y un sinuoso trazado perfectamente adaptado al terreno.
No obstante, una gran parte del presupuesto -”aproximadamente un tercio-” se ha tenido que destinar a reparar una intervención anterior singularmente «dañina e inexplicable», tal y como informa el teniente de alcalde: en el año 2002, la Junta de Castilla y León autorizó y ejecutó una canalización de aguas «por en medio del puente y a lo largo de todo su trazado; levantaron la piedra y lo metieron por allí, desde el pueblo de Puente hasta el de Hospital», explica Enrique Busto. Dos grandes tubos que constituyen «una herida abierta de parte a parte del puente», tal y como lo calificó el arquitecto director de la ejecución de esta restauración, Julio Macías.
Ahora, cerca de 400.000 euros llevan camino de sanar esa profunda herida. Los visitantes y vecinos que pasean estos días por el puente ven perfectamente, en uno de sus extremos, la zanja abierta para ir sacando poco a poco las tuberías. Después se irá rellenando con los cantos rodados y las losas originales.
La obra se adjudicó a Artemón, empresa madrileña especializada en limpieza y restauración de monumentos -”se encargaron de rehabilitar el emblemático puente de Cangas de Onís-” y cuyos especialistas se encuentran reparando desde hace semanas los tajamares, ahora sorprendentemente limpios, y otras partes del monumento. El arquitecto director de obra es Melquíades Ranilla y el responsable de la ejecución, Julio Macías, quien ha informado de que previamente se ha realizado un análisis de las patologías de la piedra para después iniciar una adecuada limpieza de hongos, mohos y líquenes, a la que seguirá la recomposición de piezas perdidas y, más tarde, la adecuación y la modernización de los puntos de luz. Posteriormente se aplicará al puente un tratamiento para retrasar la degradación de sus materiales. Los trabajos tienen un plazo de ejecución de 22 meses.