Amin Maalouf, Príncipe de las Letras por tender puentes entre culturas
Los integrantes del jurado, que le premiaron por mayoría, destacan que su obra supone una gran aportación a la tolerancia y la reconciliación
El escritor libanés Amin Maalouf, ayer, en su residencia de París tras conocer la noticia.
El escritor libanés residente en Francia, Amin Maalouf (Beirut, 1949) añadió ayer a su brillante palmarés el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2010, fallado en Oviedo por un jurado que valoró como «frente a la desesperanza, la resignación o el victimismo, su obra traza una línea propia hacia la tolerancia y la reconciliación, un puente que ahonda en las raíces comunes de los pueblos y las culturas». La candidatura de Maalouf se impuso a las de la narradora y académica Ana María Matute y a la del poeta chileno Nicanor Parra.
Presidido por el director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, el jurado tomó su decisión por mayoría. Según explicaba en el acta, Maalouf «ha logrado abordar con lucidez la complejidad de la condición humana, desde la ficción histórica y la reflexión teórica». Reconoce además el jurado que «con un lenguaje intenso y sugerente, nos sitúa en el gran mosaico mediterráneo de lenguas, culturas y religiones para construir un espacio simbólico de encuentro y entendimiento».
Desde su residencia en París, el autor de León el Africano o Samarkanda agradeció el premio y dijo que «ya desde los inicios de mi actividad literaria, España siempre ha estado presente en mi obra, no sólo porque es la patria del héroe de mi primera novela (la mencionada León el Africano ), sino también y, sobre todo, porque ha sido el lugar de un encuentro emblemático, que se ha mantenido durante siglos, entre las tres grandes religiones del Mediterráneo».
Su primera novela fue publicada en 1986, ya exiliado en París, a donde llegó en 1976 huyendo de la guerra civil en su país natal. En Beirut había ejercido el periodismo, actividad que continuó también en Francia, desde donde cubrió acontecimientos como la guerra de Vietnam o la revolución iraní, aunque desde 1985 se dedica exclusivamente a la literatura, destacando sobre todo en el género histórico que le ha hecho popular.