El Ayuntamiento colocará las moscas de Arroyo antes de cuatro meses
Decolesa cobrará 150.000 euros por montar unas piezas que llevan diez años paradas
El dios Eolo, colocado junto al Don Pelayo, es la única escultura que fue instalada.
Antes del próximo mes de febrero culminará una larga carrera de obstáculos de casi una década de duración: problemas burocráticos, judiciales y económicos, sin olvidar los políticos, habían impedido hasta ahora que las «criaturas» del prestigioso escultor Eduardo Arroyo se auparan a la muralla y entorno de Puerta Castillo, en el barrio de Santa Marina, tal y como se había aprobado en el 2001.
Tras el preceptivo concurso público, al que se presentaron dos empresas, ambas leonesas, el Ayuntamiento acaba de decidir la adjudicación de las obras de colocación de este conjunto escultórico a la empresa Decolesa por un importe de 149.978 euros y antes de cuatro meses. En febrero de este año, Diario de León ya adelantaba que el presupuesto municipal del actual 2010 consignaba una partida de esa cantidad para la instalación del conjunto.
Las piezas, en concreto, son un unicornio de bronce de una tonelada de peso, 50 moscas de acero, otras figuras mitológicas y el dios Eolo -”el único que se llegó a instalar, haciendo compañía al rey Pelayo que corona el arco de la muralla-”. Exceptuando este último, el resto duerme su sueño en diversas dependencias de los almacenes municipales.
La penúltima traba burocrática se había salvado el pasado 28 de mayo, cuando la Comisión Territorial de Patrimonio decidía que la colocación de estas pesadas piezas de metal no afectaba a la muralla tardorromana y al resto de espacios elegidos para sustentarlas en este histórico enclave y, por tanto, autorizaba su instalación. Las esculturas costaron en su día a la Junta un millón de euros -”el proyecto partió del Ayuntamiento capitalino cuando ambas instituciones estaban regidas por el PP-” y, entre otros retos, el proyecto hubo de vencer la resistencia de algunas asociaciones vecinales, que denunciaron el proyecto ante los tribunales. El Ayuntamiento de León ganó un proceso judicial pero a su vez se vio obligado a modificar el plan original para que las esculturas se instalasen de tal manera que no rozaran la muralla.
«Museo subfluvial». En los últimos años, el propio Arroyo se mostraba del todo escéptico al comprobar una y otra vez los problemas y parones que recibía el que es uno de sus proyectos más apreciados, con los cambios de color en el equipo de gobierno municipal, las dificultades económicas alegadas por algunos concejales y las protestas de vecinos. El pintor, escritor, escultor e ilustrador madrileño de origen lacianiego llegó a pedir que se tiraran sus piezas al río Bernesga para crear así «el primer museo subfluvial del mundo», criticando en repetidas ocasiones que «no sabía nada del proyecto» y que ninguna institución se había puesto en contacto con él.
En el avance del presupuesto municipal correspondiente al actual 2010 aparecía reflejada, además de la colocación de las esculturas por 150.000 euros, otra partida con los trabajos de «iluminación del conjunto escultórico de Eduardo Arroyo», constando una cifra de 100.000 euros; por el momento, no obstante, se desconoce si esas labores se llevarán a cabo.