Patti Smith equipara la obra de Bolaño a la de Melville y Cervantes

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miguel lorenci | madrid
León

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La vida de Patti Smith (Chicago, 1946) está marcada por dos -˜robertos-™. La cantante y compositora, madrina del punk y mito vivo del rock, fue alma gemela del irreverente, pasional y genial fotógrafo Robert Mapplethorpe. Su profunda e intensa amistad queda reflejada en el título Éramos unos niños . Pero la creadora estadounidense admiraba tanto como al fotógrafo neoyorquino como a otro Roberto, Bolaño, el narrador chileno que tras su muerte en 2003 ha visto como su prestigio literario no deja de ganar enteros a escala global.

Convertida en -˜sacerdotisa de la hermandad Bolaño-™, Patti Smith equipara 2666 , la obra mayor de su «hermano de sangre», a grandes clásicos grandes de la literatura universal. Smith admitió sin dudarlo «un segundo» la invitación para homenajear hoy a Bolaño. Será en un recital de poemas propios y fragmentos de obras del narrador chileno y acompañada por su guitarrista de siempre, Lenny Kaye. Pondrá el punto final de la -˜semana de autor-™ que la Casa de América dedica al escritor nacido en Santiago de Chile.

«Primer maestro del XXI». Así lo cree Patti Smith, que no para de releer este novelón en torno a la violencia desatada en ciudad Juárez y que ella tiene «por la primera obra maestra del siglo XXI». Tan es así, que no dudó en equipararla al Moby-Dick de Herman Melville, o al Quijote de Miguel de Cervantes. «Desde que leí Los detectives salvajes sentí que era lo que yo quería escribir, que alguien me había robado el título», dijo, elogiando en Bolaño «su capacidad para crear nuevo universos y expandirlos hasta regalarnos uno nuevo en el que regocijarnos».

La narradora, poeta y cantante derrochó simpatía en una multitudinaria rueda de prensa a la que acudió -˜armada-™ de una cámara Polaroid de hace cuatro décadas. Mientras fotógrafos y cámaras la acribillaban a flashazos, ella los retrató con su arcaica cámara de fuelle y visor externo, una pieza digna de un museo de la era analógica. «Lamentó hablar en inglés: me defiendo con la colada pero no con los idiomas» se excusó risueña.

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