una decisión histórica | LAS REACCIONES
Los políticos callan ante la decisión y la sociedad civil se felicita por el acuerdo
Imagen de los trabajos de la autovía en su tramo entre León y Santas Martas.
La prudencia, el silencio y la sorpresa presidieron ayer las declaraciones de los responsables políticos. Ninguno de ellos quiso decir nada ante la decisión de la Comisión Cultural de respetar y conservar visibles los vestigios hallados en Lancia. Uno tras otro declinaron hacer valoraciones. Fue el caso del delegado del Gobierno, Miguel Alejo que, a través de su jefe de prensa, Carmelo Rincón, remitía al ministro de Fomento, José Blanco. Por su parte, el subdelegado, Francisco Álvarez, prometía una llamada posterior (en el momento de la conversación con Diario de León iba conduciendo y «no parece muy aconsejable que el subdelegado hable mientras conduce»). Con posterioridad, la responsable del gabinete de prensa llamaba para, como en el caso de Miguel Alejo, remitir a Fomento. ¿Y en el caso del Ministerio? Sus portavoces tan sólo argumentaron que éste era aún el tiempo de los técnicos. «Todo tiene un cauce y unos trámites. Los técnicos valorarán y estudiarán el informe y se tomará una decisión según lo que ellos digan».
En el campo de los populares, las cosas no fueron muy diferentes. El consejero de Fomento, Antonio Silván, aseguraba que las declaraciones debían hacerlas el delegado de la Junta, Eduardo Fernández y el director general de Patrimonio, Enrique Sáiz. Ninguno de los dos cogió el testigo, si bien hay que destacar que Enrique Sáiz presidió la Comisión que votó a favor de la conservación, con lo que su valoración está implícita.
En cuanto a la empresa constructora, -la UTE la integran Ferrovial Agromán y Obras Castillejos-, fuentes de Ferrovial afirmaron a este periódico que estudiarían el dictamen de Patrimonio y que mañana -por hoy- emitirían un comunicado.
Más locuaces resultaron los representantes de la sociedad civil. Jesús Celis, codirector de la excavación de Lancia y director del ILC, mostraba su sorpresa ante la decisión. «Es una agradable sorpresa y con esto se demuestra que los poderes públicos son a veces sensibles con el patrimonio. En la medida de mis posibilidades apoyaré en lo que pueda para que el acuerdo fructifique», dijo.
Por su parte, Marcelino Fernández, presidente de Promonumenta, aseguraba que el de ayer era un día de enhorabuena para León. «Desde Promonumenta queremos dar las gracias a la Comisión Cultural de Patrimonio, a Jesús Celis y Luis Grau, al catedrático Jesús Liz, a la Plataforma en Defensa de Lancia, a la prensa y a todos los ciudadanos que nos ha ayudado en esta guerra. De todas maneras, seguiremos vigilantes...». Por último, el director del Museo de León, Luis Grau, prefería que hablaran las palabras con las que defendió la conservación en la Comisión Provincial del mes de diciembre.