Romero reivindica el «periodismo puro» al recibir el Fabián Estapé
El reportero ganó el Premio de Periodismo Económico por la serie de la Marcha Negra
Marco Romero recibe el premio de manos de Fabián Estapé ante Aller y García de Celis.
«Les he mentido». El reportero Romero, creativo y provocador, estuvo a la altura de sí mismo en el discurso que pronunció tras recibir el tercer premio Fabián Estapé de Periodismo Económico por su serie sobre la II Marcha Negra publicada en Diario de León en septiembre.
Marco Romero no mentía; se sirvió de las falacias de Internet para decir la verdad: «Los avances tecnológicos están cambiando la manera de producir y consumir información. Tanto, que ahora se pretende convertir a los periodistas en meros proveedores de contenidos». «El periodismo en estado puro -advirtió- se nos está deshaciendo».
El Casco 201, como bautizaron los mineros único periodista que convivió ellos durante la gesta para prolongar «unos años más» las ayudas al carbón, se sirvió ayer de una argucia -un anuncio de Google que que ofrece discursos «listos para ser recitados»- para demostrar que Internet está lleno «de mensajes cómodos y prefabricados».
Incisivo como es, el reportero metió el dedo en la llaga de la profesión: «Cada día llegan docenas de ellos a las redacciones». Y, una vez más, confió la profesión, así como en su capacidad de adaptarse a los cambios, para evitar que Internet «transforme algo tan valioso y comprometido como son las libertades de prensa y expresión en pura mercancía».
«Todos habéis sobrevivido», dijo dirigiéndose a los veteranos en referencia a la llegada de la televisión, la impresión en Offset y ahora Internet. «¿Por qué? Pues porque los periodistas somos emprendedores por naturaleza». «En mi opinión -añadió Romero- todo esto seguirá igual, con sus adaptaciones... porque somos seres vocacionales y vanidosos». Pero además de las virtudes y los vicios de la profesión hay algo fundamental para que el periodismo puro siga en pie. Y Romero lo dijo con precisión periodística: «Sigue habiendo una sociedad que desea y necesita que le relaten lo que ocurre de una forma atractiva. Y eso no lo cambia ni Wikileaks».
El periodista agradeció a los mineros y a sus familias el trato que le dispensaron tras «colarse» en la II Marcha Negra con «una mochila, el saco de dormir, el ordenador y una cámara de fotos». Y hubo agradecimientos para todo el mundo: directores, editores y compañeros del Diario de León.
De paso, pidió a los editores que «no encuentren en el descabezamiento de las plantillas una solución inmediata», sino que «cabalguen hacia nuevas formas de tratar la información». «Cada vez que se aparta a un periodista, la sociedad pierde un poco de voz», dijo.
El presidente de la Asociación de Periodistas de León (APL), Fernando Aller, señaló que la serie de reportajes de Marco Romero «es un testimonio más de recuperación del viejo periodismo, el que se hace a pie de obra, que cuenta las cosas viviéndolas».
Nuria González Rabanal, decana del Colegio de Economistas de León, subrayó que «la batalla por el gobierno de la economía mundial está en el centro de la noticia» y abogó por «más homo sapiens y menos homo economicus». El premio instituido por la Asociación de Periodistas de León y el Colegio de Economistas de León se entrega con motivo del Día de la Libertad de Prensa (3 de mayo). «Todavía hay 38 países donde no hay libertad de expresión», recordó Aller. Eso sí, dos menos que el año pasado. Túnez y Egipto ya la tienen. Enhorabuena.