Un caso similar al de la cruz procesional de Juan Ferreras
La cruz procesional leonesa se dató en el siglo XVI.
El caso de las dos tablas —hasta ahora ‘en paradero desconocido’— del Maestro de Astorga recuerda mucho al de la cruz procesional que salió a subasta en 2008 en la casa madrileña Fernando Durán y que el Gobierno, en nombre de la Junta de Castilla y León, compró en subasta pública por 5.500 euros. Hoy, después de su limpieza, estudio y catalogación, puede verse en una de las salas del Museo de León, destino que parece lógico también para estas tablas. La cruz, una excepcional pieza elaborada en plata española, poseía marcas de la ciudad de León. Atribuida a Juan de Ferreras, se fechó en el siglo XVI.