Patrimonio prohíbe colocar en San Isidoro el órgano de la Catedral
Samuel Rubio considera San Marcos la mejor opción «por historia y acústica».
Detalle del actual órgano de San Isidoro.
El viejo órgano de la Catedral de León sigue ‘huérfano’. Y se agota el tiempo para encontrarle un nuevo ‘hogar’. La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, que preside el delegado de la Junta, Guillermo García, acordaba ayer prohibir su traslado a San Isidoro para sustituirlo por el que posee la iglesia románica. El Cabildo de la Catedral deberá encontrar una solución con urgencia, cuando faltan menos de dos meses para la llegada del nuevo órgano que construye en Bonn el maestro Philipp Klais.
Patrimonio ha fundamentado su negativa a colocar el órgano en San Isidoro en el propio informe del arquitecto conservador de la colegiata, Ramón Cañas Aparicio, quien considera la reubicación «poco conveniente» e «inadecuada», tanto por espacio como por acústica. El citado informe explica que el órgano cubriría completamente el fondo del templo y de manera importante los laterales del primer tramo de nave. En cuanto a la sonoridad, «podría resultar desproporcionada para el espacio del templo».
Samuel Rubio, maestro de capilla de la Catedral, califica de «disparate» el intento de acomodar el órgano de la Catedral en San Isidoro. Rubio, director del Festival de Órgano —que en la próxima edición estrenará el instrumento de Klais— siempre ha defendido San Marcos «por historia, por tamaño y por acústica». Sin embargo, el Cabildo ha rechazado esta iglesia por motivos que no ha desvelado. «De momento, no hemos decidido nada», aseguró ayer el administrador de la Catedral, Mario González, que emplazó la decisión a una próxima reunión del Cabildo.
Lo cierto es que hay pocas opciones, porque el viejo órgano de la Catedral no cabe en cualquier iglesia. Además, los canónigos se resisten a ‘exportarlo’ fuera de la diócesis, lo cual reduce a menos de una decena las alternativas. Pese a que en León hay 756 parroquias, las dimensiones del órgano invalidan a la mayoría. Se necesita no sólo mucho espacio, sino unas condiciones adecuadas de resonancia, lo que dejaría fuera, según fuentes del Cabildo, a Jesús Divino Obrero y Renueva. Además, el Cabildo pretende que los trabajos de desmontaje del órgano, que podrían oscilar entre los 100.000 y los 150.000 euros, los pague el templo que se lo quede. Los responsables de la Catedral han tenido que ‘desviar’ 200.000 euros de la taquilla para restaurar con urgencia la vidriera de la Cacería, una de las más emblemáticas del templo, ante la inminente llegada en abril del nuevo órgano. El inmenso instrumento de cuatro cuerpos y 18.400 kilos de peso que construye el taller de Klais en Bonn se ‘plantará’ delante de esta vidriera que recrea el ambiente de la corte de Alfonso X El Sabio.