Carlos Benavente dona al museo de la Catedral su visión del coro
El Museo de la Pulchra expondrá este tríptico, una interpretación de la sillería.
El artista leonés Carlos Luis Benavente Suárez ante una de sus obras.
La Catedral en los días centrales de este tórrido verano es un auténtico pandemónium. A la ruidosa y variopinta afluencia de visitantes de todas las nacionalidades, se unen los andamios de las plataformas que ofrecen visiones diferentes del templo, y los equipos que poco a poco van poniendo a punto el flamante órgano que va a permitir que en León pueda haber un auténtico Festival de Órgano.
Nos dicen que los especialistas alemanes están afinando el gigantesco instrumento y que pronto sus notas llenaran de música ese brillante contenedor de luz que es el primer templo leonés. Pero si huyendo del calor, de las aglomeraciones y los prodigios mecánicos, visitamos el museo catedralicio, nos daremos cuenta de que este está vivo, que cada poco tiempo añade nuevas obras a su tesoro. Unas pertenecen a épocas pretéritas, pero otras acercan el patrimonio de la Catedral a nuestro tiempo. Así sucede con la sección que Máximo Gómez Rascón cuida con especial mimo, y que está dedicada al arte contemporáneo. «Es muy importante —nos dice— incorporar obras actuales a nuestro patrimonio artístico, obras que nos hablen de los siglos XX y XXI. En la Catedral hay muchas referencias de épocas anteriores, pero es necesario que quienes la visiten dentro de algún tiempo, puedan conocer también lo que se hacía en nuestro tiempo».
Por eso el goteo de obras que se incorporan a esta sección del museo es incesante. La última adquisición es un tríptico que de alguna manera intenta acercara a la época actual la belleza escultórica de la sillería del coro de San Marcos. La obra pertenece a un joven pintor leonés poco conocido en su tierra, pero que ya ha realizado importantes exposiciones internacionales. Se llama Carlos Luis Benavente Suárez. Sus pinturas han podido admirarse en el Parador de San Marcos, en el Parador de Bayona, en la galería Ágora, de Nueva York, en la Biblioteca Nacional ciudad china de Shanghái y, está terminando las obras para participar en una colectiva en Florencia, en la Casa Museo de Dante.
Para Carlos Luis Benavente la pintura es lo más importante. «Yo —explica— me muevo entre la abstracción y la figuración, buscando siempre acercar al espectador mis inquietudes, mis sensaciones, mi pensamiento. Intento aprovechar al máximo las posibilidades que estas corrientes pictóricas me ofrecen. En el caso de la obra que desde ahora puede verse en el Museo de la Catedral, creo haber reflejado la enorme impresión que me produjo la visión de la sillería del coro de la iglesia de San Marcos. Estuve toda una tarde contemplándola y haciendo fotos y creo que el resultado ha sido este tríptico que no es una copia, sino una interpretación que tiene más de sugerencia que de retrato de unas obras prodigiosas».
Para Carlos Luis Benavente que su obra tenga acogida en el espacio del Museo de la Catedral es como la materialización de un sueño. «Don Máximo —dice— ha seleccionado mi obra para que figure en este lugar de privilegio y yo me siento emocionado de verla colgada en estos muros mágicos. Creo que todos los pintores y escultores leoneses tendrían que participar en esta iniciativa. Me parece muy importante que el arte actual esté representado en un lugar en el que se atesoran obras magníficas de todos los periodos históricos. Yo estoy emocionado y creo que esto es lo más importante que me ha sucedido como artista hasta el momento.