Óscar Prieto entregó a Papá Noel deseos, críticas y quejas
El escritor leonés culmina su acción ‘reivindicativa y creativa’ .
Óscar Prieto y su compañero de periplo, Nacho Fernández, entregando las cartas a Papá Noel.
Óscar M. Prieto, autor de novelas como Las horas se ríen de mí o Love is a game , ésta última sobre el famoso y misterioso grafitero Banksy, y traducida ya a varias lenguas, cumplió lo prometido. Hace unas semanas decidió emprender un proyecto a la vez personal y colectivo, íntimo y abierto, e invitó vía redes sociales, a todos los que lo deseasen, a que le enviaran cartas dirigidas a Papá Noel. El mismo escritor se encargaría de llevarlas personalmente a Napapiiri, Finlandia, donde las entregaría en mano, sin intermediarios, al universalmente célebre personaje navideño.
«Invité a todo el mundo a sentarse un instante y a pensar en qué era lo que de verdad deseaba en sus vidas —recordó el autor nacido en Benavides de Órbigo— y les pedí que tuvieran el coraje de pedirlo y de comprometerse a luchar por ello. Me pareció un ejercicio muy saludable para todos».
«Bien, pues al final recibí cerca de 200 cartas, unas por correo postal, otras en mano, y muchas también en soporte digital —informó—. He recibido cartas de gente mayor y de niños que todavía no saben escribir. He recibido cartas, la gran mayoría de España, lo cual es comprensible; pero también de Singapur, Alemania, Italia, Francia, Argentina, Portugal, Brasil… Por eso quiero dar las gracias a todos los que habéis escrito». Prieto, quien valora hacer uso literario —quizá con vistas a una nueva novela— de esta curiosa experiencia, explica en su blog La Caja que fue «muy emocionante» llegar hasta el hogar de Santa Claus. «Partimos de Madrid, con escala en Bruselas, para aterrizar en Helsinki y luego pasar por Rovaniemi hasta cruzar la línea del Círculo Polar y llegar a Laponia, a Napapiiri, donde encontramos la casa de Joulupukki, que es como le llaman aquí». «Sus ayudantes, los elfos, nos guiaron hasta su despacho y fue entonces, cuando le di la mano y le entregué las cartas, cuando sucedió: de pronto, allí, sentado a su lado, dejé mis 40 años y volví a tener no más de cinco», continúa emocionado el novelista. Pero además, Santa Claus prometió a Óscar que leería todas las cartas entregadas pese a su enorme volumen. «He visto las estanterías en las que los elfos las van colocando y os puedo asegurar que es verdad que las lee todas. Palabra».
Y la prueba está en que algunos amigos de Prieto le escribieron poco después diciéndole que habían recibido respuesta del mismísimo santo. «Esto es lo que me envió el padre de una de las niñas: ‘¡Ha llegado la carta de Papá Noel! Adriana está emocionadísima. Me ha dicho que la guarde en una caja fuerte. Tendré que comprar una’. A Ingrid también le ha escrito y le ha dicho que es maravillosa».
Y como guinda final, una aurora boreal presenciada en directo. Lo cuenta bien contado Óscar M. Prieto en La Caja .