Kepa Junkera músico
«La música popular de León tiene una fuerza tremenda»
«Me gustaría tener tiempo para saborear ‘in situ’ el folk de León», dice este señero abanderado del folk vasco, que ahora se lanza a explorar sones de otros territorios con el disco ‘Galiza’ como primera incursión.
Kepa Junkera, tocando una pandereta durante el proceso de creación de su nuevo disco.
Kepa Junquera (Bilbao, 1965) podría ser un alquimista de la música popular o folk, aunque a lo que principalmente más se acerque es a ese maestro investigador que viaja aprendiendo tanto que al final enseña a otros a valorar sus propias cosas. También podría decirse que es el Eliseo Parra vasco, lo mismo que éste podría ser un Kepa Junkera leonés, gallego, asturiano, castellano... Y no digamos fuera de la Península. Pero ahora, el genio de la trikitixa , del acordeón diatónico vasco, anda embarcado en Galiza , un nuevo disco que le ha llevado a sumergirse en los sonidos y tradición gallega a base de su propia perspectiva sobre el propio terreno y con colaboraciones tanto de lujo, con nombres ya señeros como Susana Seivane, como de la gente popular de allí. Aunque no tiene fecha aún en León, sí tiene algo que decir al respecto de lo que se hace por estas tierras. Y en Madrid, este próximo 27 de junio, en el Nuevo Teatro Alcalá, tendrá una de las citas especiales de esta abundante gira que lleva y que le espera. En la capital también participarán junto a Junquera y como invitadas, estrellas de la talla de Luz Casal o Carmen París. Kepa Junkera cada vez abarca más y deja claro que no hay que contar con él para proyectos reduccionistas. Y que solo con una pandereta en su mano ya hay motivos para escucharlo. O para que le den un Grammy, como ya lo tiene.
—Hablando de su ‘Galiza’ dice que cada vez le interesa más encontrarse con la música de determinados lugares que trascienden todo límite territorial. También incluye a León. ¿Qué le puede interesar de lo que se hace por estos lares?
—Lo que pasa en muchos otros sitios. Que la música no respeta fronteras. Y que lo que se hace en un sitio está conectado con otro, porque tiene de los dos lugares. Si ves lo que se hace en la Península, de Euskadi a Portugal o de Andalucía a León, hay ritmos y melodías comunes: las diferencias están en cómo los interpretan las gentes de cada sitio. Puedes tocar una jota pero también cómo otros la tocan de otra forma porque la sienten así. Eso se da en todos los sitios y en León, claro, también.
—¿Pero se encuentra con la música de León porque la busca, en esa incursión gallega, o en la mezcla en general?
—Pues de todo eso. He estado en León hace poco dando un curso, y la música popular de León tiene una fuerza tremenda. Hay gente como Eliseo Parra que es un auténtico genio, y que te descubre melodías de muchos sitios. Yo veo que en León hay una riqueza melódica tremenda, sobre todo la de los pandereteros que hay por allí.
—Hay veces que da la sensación de que, en cambio, el folk de León está limitado, tal vez por desconocimiento. ¿Por qué puede ocurrir?
—En mi caso, tengo claro que me gustaría tener tiempo para saborear in situ el folk de León. Mi relación con la música popular de todos los sitios cada vez se ha estrechado más. Y no me pongo barreras de ningún tipo. Hasta ahora he hecho más discos componiendo
—¿Qué tendríamos que hacer los de León para recoger ese entusiasmo que en cambio sí demuestra usted hacia la música popular de aquí?
—Yo llevo 35 años... Y es una maratón. Son músicas hereditarias y hay que tomarlas como son. No hay que esperar resultados inmediatos y que digas: esto ya le gusta a la gente. Tienes que planteártelo como un regalo que te haces a ti mismo, y que es recoger la cultura de los mayores. Tienes que hacer como que es parte de tu vida, como comer, dormir o beber. A nivel musical requiere mucho tiempo de aprendizaje, investigar, tocar... Si estás motivado y tienes claro que esta música es así, consigues cosas.
—Esta maravilla que es ‘Galiza’ dice que le está dando muchas satisfacciones. ¿También las disfrutó grabándolo?
—Mucho. Estoy muy agradecido a las colaboraciones que tuve. Sobre todo las populares, las de la gente de Galicia. Como persona de este mundo, de Bilbao y vasco, me apetece mucho proyectarme a otras culturas. Es un disco muy especial en mi carrera y casi un sueño realizado. Cuanto más conozco esta música más ansia y amor tengo por ella. Y cada vez me siento más lejos de las cosas únicamente comerciales.