Roma abre la basílica Giulia, cerrada desde la década de los ochenta
Roma presentó ayer el resultado de una restauración en el corazón de los Foros Imperiales que permitirá a los visitantes de este yacimiento arqueológico caminar por el «Vicus Iugarius» y contemplar los restos de la Basílica Giulia.
La apertura de este rincón de la Antigua Roma, cerrado al público desde la década de los ochenta del siglo pasado, devuelve la unidad topográfica original existente entre la plaza del Foro y las faldas de la colina del Campidoglio gracias al desmantelamiento de una avenida decimonónica. «En Roma, allí donde se excava, se destruye, pero siempre se recupera algo que forma parte de la historia de la humanidad», explicó la arqueóloga del proyecto, Ida Sciortino, acerca de la necesidad de renunciar a determinadas estructuras para conservar otras.
Esta es la cuarta y última de las citas que la Superintendencia Especial para los Bienes Culturales de Roma ha llevado a cabo dentro del programa «Bimillenario Augusteo» para conmemorar los 2.000 años de la muerte del emperador Augusto.
El vicus Iugarius
Estas labores de restauración del Foro han hecho posible reabrir ahora el «Vicus Iugarius», una de las calzadas más antiguas de Roma, que ya en el siglo VI a.C. comunicaba el valle del Foro con la ribera izquierda del Tíber. Este recorrido permite contemplar la recuperada Basílica Giulia, inicialmente edificada por voluntad de Julio César sobre los restos de otra más antigua, y completada y reconstruida más tarde por Augusto. «Se trata de un punto cardinal de la ciudad donde se desarrollaba buena parte de la actividad comercial y civil del foro que estaba comenzando a crecer», afirmó la superintendente del proyecto, Mariarosaria Barbera.
Este trazado flanquea también el Templo de Saturno, el santuario republicano más antiguo después del de Júpiter Capitolino. En esta zona del Foro Romano y a una profundidad de nueve metros, las excavaciones revelaron además una estratigrafía perteneciente a la época carolingia de la ciudad, de los siglos IX-X d.C.