Una apasionada del universo de los niños, creadora de Pipi Calzaslargas, la heroína infantil de los setenta
Astrid Lindgren fue una de las grandes figuras de la literatura infantil de todos los tiempos. De su imaginación nació Pipi Calzaslargas, uno de los iconos que con mayor fuerza ha modelado la fantasía y el universo infantil de los niños en los años setenta. Lindgren supo cómo conectar con el lector, cómo contar y fue una destacada creadora de personajes. Su entrada en la escena literaria supuso un fuerte revulsivo, pues sus obras representan la modernidad y encierran una particular forma de ver la infancia; su carga antiautoritaria, transgresora y crítica, denota también un fuerte compromiso de la autora con la sociedad. Pippi Langstrumpf es uno de los personajes que encarna de forma especial los valores que pueblan la obra de Lindgren: el humor, el optimismo y la alegría junto a la rebeldía, la ruptura de estereotipos y la contestación al mundo del adulto. Será en 1962 cuando Pippi se edite por primera vez en España, aunque en nuestro país la popularidad le llegará en 1974 a consecuencia de la emisión de la serie de televisión basada en las aventuras de este extravagante, discutido y cautivador personaje.