La piqueta cercenó el cubo del Conde en 1935

El Ayuntamiento derribó parte de su coronación por el riesgo de ruina del lienzo y las casas adosadas Bellas Artes dio orden de despejar y consolidar la muralla .

El cubo y sus viviendas el 12 de abril de 1935. ALEJANDRO FERRANT

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

ana gaitero | león

La relación del Ayuntamiento de León con su patrimonio histórico, y en particular con la muralla, es tormentosa. Y el cubo de la calle Conde de Rebolledo, que se derrumbó parcialmente esta semana durante las obras para despejar las viviendas adosadas y que lo habían fagocitado durante casi dos siglos, ya sufrió los rigores de la piqueta hace 82 años.

El 5 de abril de 1935, la Dirección General de Bellas Artes encomendó realizar al arquitecto Alejandro Ferrant «una visita de inspección a León para dictaminar sobre la demolición de un cubo de la muralla y a la que telegráficamente había dado orden de paralización», revelan Julián Esteban Chapapría y María Pilar García Cuetos en un libro publicado por la Junta de Castilla y León. Se trataba ni más ni menos que del tramo situado entre los números 4 y 6 de la calle Conde de Rebolledo. El Ayuntamiento era «poco partidario de acatar la orden» de parar la demolición y había contestado que «la muralla acusaba ostensibles signos de derrumbamiento con peligro de hacerlo sobre edificios colindantes».

A Ferrant se le requirió para inspeccionar el cubo y pautar las actuaciones. El arquitecto se personó en el lugar acompañado por el arquitecto municipal una semana después, el 12 de abril, e informó de sus impresiones y conclusiones: «Esta parte de la muralla está materialmente rodeada de construcciones. En torno y sobre el cubo de referencia se elevan pobrísimas edificaciones aprovechando los rincones que éste formaba con los lienzos», explica.

El informe señala que «los espacios utilizados eran tan exiguos que los habitantes de estas inmundas viviendas socavaron la parte baja de la muralla en que se apoyaban unas veces un miserable cobijo, otras para pasar una conducción de aguas, dando lugar con ello a que el cubo se agrietase por varios sitios».

Ferrant explica así «el estado amenazador de ruina que obligó a destruir parte de la coronación del cubo». De esta forma, agrega, se evitó «su derrumbamiento total, que arrastraría a las construcciones que hubo que apear».

Lo que no se ha encontrado en el archivo de Ferrant es el cumplimiento de las recomendaciones que estableció el arquitecto y que incluía el derribo de las edificaciones por parte del propietario. Ferrant advertía al Ayuntamiento de León que para el derribo de las viviendas tenía que pedir permiso a la Dirección General de Bellas Artes y que no podía realizar obra alguna en la muralla. «Quedará vista esta parte hoy oculta y entonces deberá acometerse la de consolidación o restauración cuyo importe no se determinará hasta llegado ese momento».

Un momento que ha tardado 82 años en llegar pese a que las Murallas de León (romana y medieval) habían sido declaradas monumento nacional en 1931. Ahora los grupos políticos municipales salen al paso del derrumbe acaecido esta semana mientras se despejaba la muralla de los paramentos de las viviendas.

León Despierta pide acceso a los informes previos de actuación de las obras y pide a la concejala de Urbanismo, Ana Franco, que explique la diferencia enre «derrumbe y caída de materiales». «No entendemos que el cubo pase a ser ahora algo menor cuando el alcalde lo vendía como el monumento más grande y uno de los más emblemáticos de la ciudad», apunta.

«El derrumbe de parte de la muralla de la calle Conde Rebolledo viene a sumarse a la larga lista de actuaciones nefastas del equipo de gobierno del Ayuntamiento de León», añade León en Común. Este grupo político insiste en la creación de una brigada de obras especializada en patrimonio para abordar la conservación monumental.

Cargando contenidos...

El PSOE reclama el informe técnico, las medidas de protección y los permisos para actuar en la muralla. La concejala Evelia Fernández ha dicho que teme que el derrumbe se deba a una acción negligente. «Cuando se realizó la rehabilitación del Palacio del Conde Luna, los expertos ya alertaron al Ayuntamiento de la necesidad de consolidación de la muralla dado su deterioro y de hecho se realizaron trabajos en el área», añade.Quiere saber también si el Ministerio de Cultura ha dado permiso para actuar en la muralla de Conde de Rebolledo.