UN LINAJE FORMIDABLE

Un archivo nobiliario leonés oculto en un banco de Madrid

Durante décadas el archivo de los Tusinos, una de las casas nobiliarias leonesas más antiguas, ha permanecido ‘escondido’ en la caja de seguridad de un banco de Madrid. Su último guardián y heredero, Esteban Álvarez Castañón, está empeñado en desempolvarlo con ayuda de dos historiadores. Un legado con cientos de documentos y obras de arte de incalculable valor. También hay una bula del papa Inocencio X, el que inmortalizó Velázquez, a favor de la capilla de Benllera..

León

Creado:

Actualizado:

El formidable linaje leonés de los Tusinos ha mantenido a salvo durante siglos un excepcional archivo que su último guardián lleva años intentando desentrañar. Entre los documentos hay una bula dictada por Inocencio X, descendiente del papa Borgia, quien en su breve papado favoreció a la capilla de la Santísima Trinidad de los Tusinos, en la iglesia de Benllera. El historiador Juan José Sánchez Badiola ha estudiado el documento y explica que, aunque este tipo de bulas «se multiplicaron a raíz del Concilio de Trento, para estimular la creación de cofradías piadosas», la de Benllera, intitulada de la Santa Cruz y fechada el 5 de junio de 1651, acogía a devotos de ambos sexos y «concedía numerosas indulgencias en el momento de la muerte, cuando visitaren la iglesia en determinadas fiestas anuales, oraren por la concordia entre los príncipes cristianos, la extirpación de los herejes y la exaltación De la Iglesia...».

Para este historiador, lo importante es «que se haya conservado el original de la bula, ya que no es frecuente en nuestras parroquias rurales».

Este es sólo un ejemplo de la ingente cantidad de documentos de los Tusinos. Esteban Álvarez Castañón custodia desde hace ocho años algo más de un centenar; el resto están repartidos en otros archivos, como la Chancillería de Valladolid. También su tesoro artístico está disperso. El Museo Del Prado, por ejemplo, alberga el retablo gótico de la iglesia de Cuevas, que fue propiedad de los Tusinos. El retablo fue incautado por la policía en 1929 cuando iba a ser enviado a un anticuario de París.

Bula a favor de la capilla de los Tusinos del papa Inocencio X .  JESÚS F. SALVADORES

El deseo de Álvarez Castañón es poder mostrar en un museo las ‘joyas’ que ha heredado —alrededor de 90 piezas de arte—. En 1908 algunos de los tesoros de los Tusinos se reunieron para una exposición en San Marcos, donde se juntaron obras de arte aún en posesión de la familia, desde pinturas a marfiles o mobiliario de los siglos XV al XVIII, con otras depositadas en museos, como una bandeja de plata que representa la legendaria batalla de Camposagrado perteneciente a San Isidoro.

Sánchez Badiola y las historiadoras María Teresa Díez Martín y Marta Prieto Sarro han estudiado en los últimos años el legado de Álvarez Castañón, incluido un árbol genealógico que se remonta a la época de los primeros reyes asturleoneses. La familia, que llegó a poseer más de 1.734 fincas en la provincia y está emparentada con los Medina-Sidonia o los Alba, sitúa el origen de su apellido en un episodio de la Reconquista.

Esteban Álvarez Castañón, guardián del legado de los Tusinos. JESÚS F. SALVADORES

El capitán Colinas, tras derrotar a los moros en Camposagrado, recibió un señorío y la felicitación del rey Pelayo: «Tu sin nos los has vencido, y este será tu apellido». Álvarez Castañón conserva la fe de armas otorgada en 1548 por el conocido cronista y rey de armas de Felipe II, Diego de Urbina. La certificación, según Sánchez Badiola, «sigue las pautas de este género de documentos, muy numerosos en los siglos XVI-XVIII, destinados a engrandecer los linajes hidalgos». Se trata «de fantasías genealógicas y leyendas, que suelen vincularse a las andanza de Don Pelayo, con abundancia de interpretaciones toponímicas manipuladas, fuentes documentales ficticias y parentescos del todo improbables», asegura. Sin embargo, aclara que en el caso de la de los Tusinos llama la atención «la gran riqueza de detalles y descripciones heráldicas que aporta y que se ajusta en todo momento a tradiciones y topónimos locales, del área de Valdeviñayo», lo que la convierten, junto a las historias desarrolladas por sus parientes de la casa de Benllera, en uno de los núcleos más relevantes de este tipo de leyendas en todos el norte de España».

Las historias pueden ser dudosas, pero los antiguos manuscritos son auténticos, como los legajos de un pleito con el marqués de Astorga que duró tres siglos, del año 1500 a 1867.

Cargando contenidos...

Quedan aún muchos documentos por desentrañar de los descendientes de Matías Fernández Álvarez de Tusinos, que construyó la capilla de la Santísima Trinidad en Benllera, donde él y otros 24 familiares están enterrados. También el futuro del archivo y de las obras de arte sigue en el aire. En anhelo de Álvarez Castañón es hacer un museo en la zona de Valdeviñayo.