El artista que hizo de las moscas un animal fetiche
Cómo ser Eduardo Arroyo. Las pasiones, las obsesiones y los sueños del artista. Una aproximación a su personalidad y a sus raíces familiares. Es lo que ofrece la nueva exposición dedicada al artista, que abre sus puertas el viernes en la Casa de Sierra Pambley en Villablino.
Eduardo Arroyo en su casa de Robles; derecha, homenaje a sus moscas realizado por niños de Laciana. JESÚS F. SALVADORES / DL
Isabel de Azcárate recorrió ayer la exposición Cómo ser Eduardo Arroyo, que abre sus puertas el viernes en la Casa de Sierra Pambley en Villablino . Propuso algunos cambios y se fue satisfecha. La viuda del artista parece no haber olvidado su época de directora de la galería Marlborough. Conocía desde hace un año los planes de esta exposición, fraguada durante la pasada edición de LacianArt. Ha prestado la totalidad de las obras de una muestra más centrada en el personaje que en el artista, explica María del Roxo, una de cuatro comisarias, junto a Ana de Azcárate, Anay Marín y Silvia Gándara. Ha sido pura «casualidad» que Cómo ser Eduardo Arroyo coincida en el tiempo con las dos exposiciones que le dedica el Instituto Leonés de Cultura —en la Panera de Sandoval y el Centro Leonés de Arte (CLA)—.
La nueva muestra, que podrá visitarse hasta el 31 de agosto, reúne alrededor de 85 obras; 45 firmadas por Arroyo; una veintena realizadas por artistas de Laciana; y otras veinte de amigos del artista. En la primera sala el espectador se adentrará en el mundo que rodeaba a Arroyo en su pequeño paraíso de Robles de Laciana y las conexiones con su obra; cómo representó la montaña mítica que veía desde su casa o sus inconfundibles moscas, que empezó a hacer porque le recordaban la infancia en casa de su abuela. Un animal molesto que él adoptó y convirtió en animal fetiche. También los unicornios que imaginaba al ver algunas piedras que transformaba en animales mitológicos dotándoles de un cuerno. Otras de las salas, explica María del Roxo, estará dedicada a la pasión de Arroyo por la escritura. No hay que olvidar que estudió Periodismo y que simultaneo la literatura y la pintura en sus primeros años de exilio en París. Además, ilustró numerosos libros, como el Ulises , de James Joyce, o Las flores del mal , de Baudelaire.
Otra de las salas recreará el taller del artista, con su sillón y su carrito de pinturas, donde se colgarán obras relacionadas con algunas de sus aficiones, como el boxeo, la música y el cine.
La muerte, una constante en su obra —no como algo negativo—, también tendrá su propio espacio. Arroyo ha sido el gran modernizador de una temática universal del arte como es la vanitas.
Y de aquellos veranos culturales en Robles de Laciana que organizaba Arroyo junto a su amiga y pianista Rosa Torres-Pardo también dará cuenta la exposición, que reunirá algunos carteles con la programación de los encuentros estivales, por los que desfilaron conocidos cantantes, escritores e intelectuales. La exposición se completa con esculturas de Miguel Muñiz (marido de Torres-Pardo), de Lolo Zapico y de Jonás.
Por último, quince artistas de LacianArt han realizado obras con las que rinden homenaje al maestro Arroyo. La exposición se cierra con cientos de moscas hechas por alumnos de colegios e institutos de la zona.
Cómo ser Eduardo Arroyo es un intento de aproximación a un personaje imprescindible del siglo XX. Ofrecerá un mapa para seguir los lugares favoritos de Arroyo en la comarca y está prevista una charla, a cargo de algunas de las personas más cercanas al artista fallecido en 2018, como su viuda, su sobrino-nieto y los artistas Lolo Zapico y Lolo García.