LA HERENCIA DE UN GENIO
El legado de Carlos Saura: un 'fotosaurio' y un guion inédito
La familia del cineasta depositó ‘el bazar’ del realizador en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes
Eulalia Ramón y Antonio Saura en primer término.
«La tienes que guardar en un sitio secreto», decía Anna Saura a su hijo Leo. Y es que era al pequeño a quien la hija de Carlos Saura confiaba la llave que dentro de treinta años abrirá el compartimento en el que la familia del cineasta depositó ayer su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, en un acto marcado por el recuerdo, la emoción y una memoria que no siempre permanece intacta para todos. Así lo demostró una de las fotografías que desde ayer reposa en la caja del realizador oscense, que falleció en febrero de 2023, «la única —dijo su hija— en la que aparecemos sus siete hijos, de cuatro madres diferentes». A su lado, su madre y viuda de Saura, Eulalia Ramón, negaba la mayor: «No es así». «Mamá, tú ese día no estabas», le respondía Anna que databa la imagen de 2015. «Pero si esa foto la hice yo», contrarrestaba Eulalia mientras los asistentes rompían a reír. La imagen de la discordia no es la única presente en lo que Anna denomina el «bazar Saura», objetos que «representan bastante la figura de mi padre, un artista multidisciplinar, amante del cine, la música, la literatura, la fotografía y la pintura». Junto a una de sus cámaras o su último par de gafas, un ‘fotosaurio’, una de esas fotos que no le gustaban y sobre las que pintaba para no echarlas a perder.