El municipio leonés de San Esteban de Nogales halla un manuscrito de 1555
El monje Fray Cipriano de la Huerga, nacido en Laguna de Negrillos, tomó sus votos en 1527 en el monasterio de Nogales y estudió en Alcalá a principios de 1530
Dentro del mismo se pueden encontrar dibujos. Amigosdelconvento
ismael g. manjón | león
«El pueblo salva al pueblo», o eso pueden decir de forma clara en el municipio leonés de San Esteban de Nogales. Una localidad que, desde que tuvo el fuego ante sus puertas en 2025, ha visto como su historia crece de forma exponencial gracias a una pequeña asociación que se creó, en parte, gracias al incendio. Amigos del Convento busca e investiga sobre la historia de San Esteban de Nogales. Con el monasterio como referencia, a lo largo de los meses han ido recapitulando información de varios hallazgos de gran calibre que han puesto el foco en esta pequeña localidad.
Esta vez ha sido un manuscrito que está fechado en el año 1555, es decir, en el siglo XVI. El autor es Fray Cipriano de la Huerga, un monje cisterciense, nacido en Laguna de Negrillos hacia 1509 y fallecido en Alcalá de Henares en 1560. Además, Cipriano de la Huerga fue maestro directo de Fray Luis de León en la Universidad de Alcalá. Su relación con el Monasterio de Santa María de Nogales se traslada a 1527 cuando tomó sus votos allí. Tras ello, estudió en Alcalá a principios de la década de 1530.
Imagen de dentro del libro
Bajo el título Cypriani monachi cisterciensis instituti. D. Bernardi diuiane legis interpretis in Complutensi, los textos del manuscrito recogen la forma en la que llamaban a Cipriano de la Huerga. Musa Hispana et Phenix le decían. En el Renacimiento, cabe recordar que llamar a alguien Fénix era el máximo cumplido intelectual. No era un personaje cualquiera, era un experto en lenguas bíblicas en una época donde la Inquisición predominaba.Las demás obras de Fray Cipriano de la Huerga se encuentran entre las que han circulado en legajos y bibliotecas, llegando a San Esteban de Nogales en un estado fragmentario. Esto se agrava por el hecho de que no se puede determinar si todos los títulos presuntamente perdidos están realmente perdidos o si simplemente son el resultado de errores de los primeros catalogadores. Así, en 1613, fecha del primer inventario de sus obras, ocupaban nueve legajos que contenían obras impresas junto con otras inéditas. Estos legajos, de los que no hay registro ninguno, pudieron haber sido destruidos o haber sido conservados con tanto cuidado que no se han logrado localizarlos hasta la fecha.
Fray Cipriano de la Huerga
Sus estudios iniciales, como era costumbre, consistieron en Gramática y Filosofía. A principios de la década de 1530 lo encontramos en la Universidad de Alcalá, aunque no sabemos cuándo se matriculó. Solo un documento notarial ha sobrevivido que prueba que completó cuatro cursos de Artes en la Universidad de Alcalá entre 1531 y 1535, así como cuatro en Teología entre 1535 y 1539. Después de unos años de los que no sabemos nada, en 1545 lo hallamos como abad del Monasterio de Santa María de Nogales, donde había tomado sus votos. Permaneció en ese cargo hasta 1548, año en que probablemente viajó a Lovaina para estudiar lenguas griega y semítica. En 1549, regresó a Alcalá como profesor de Teología en el colegio de la orden y obtuvo permiso para imprimir su Comentario sobre el Salmo 130 en Lovaina. Entre 1550 y 1551 enseñó en Alcalá como requisito para su doctorado (para obtener el grado era necesario haber enseñado al menos un año). Al mismo tiempo fue nombrado rector del Colegio de San Bernardo en la misma universidad. En 1551 obtuvo sus grados de la Universidad de Sigüenza.
Libro visto por fuera
El inicio tras el incendio
Todo comienza tras el verano de 2025, cuando las llamas se quedan a las puertas del pueblo. No obstante, el monasterio queda prácticamente en ruinas y sin mucho por rescatar. A pesar de ello, los residentes, ya sean durante el año completo o los que lo visitan en las épocas clave del año, deciden ponerse manos a la obra, realizar hacenderas para recuperar su monasterio y volver a tener el paisaje que albergaban anteriormente. Lo van consiguiendo con el esfuerzo de todo un pueblo, pero esto no quedó ahí. Tras ello, varias de las personas que forman esa pequeña asociación, comienzan a investigar y recabar información histórica del patrimonio de ese territorio, donde destaca la referida al Monasterio de Santa María de Nogales, edificio que destaca por encima de los demás. Con esta investigación, la asociación ha conseguido varios hallazgos de suma importancia. Uno de los que más destaca es el de los Sepulcros de los Quiñones, dos estatuas que han aparecido en Nueva York en una galería que maneja la The Hispanic Society of America (HSA). La otra sorpresa fue la aparición de un manuscrito en Bilbao sobre el Monasterio de Santa María de Nogales, donde aparece información escrita desde la donación que recibió el municipio para construir el Monasterio. Además de estos, la asociación ha ido encontrando otros muchos.
No hay final a la vista
Desde Amigos del Convento siguen realizando labores de búsqueda de la historia y el patrimonio que atesora y ha tenido el municipio leonés. Una labor, por supuesto sin ánimo de lucro, que permite a un pueblo como este, sentirse más unido que nunca luchando, además, contra una restauración con apenas recursos económicos. Pero eso ni impide que sigan peleando por conseguir conocer, por fin, toda su historia.