Gaudí se bebe el cáliz de doña Urraca
Botines desbanca a San Isidoro y su tesoro en el número de visitantes enel verano aunque ambos museos baten su récord histórico de entradas
Casa Botines Gaudí, visto desde fuera.
Ser la única ciudad española elegida por Lonely Planet entre los mejores destinos del mundo para 2027 no cae por suerte. Es fruto de innumerable trabajo a todos los niveles: desde tener los servicios más básicos para poder acoger turistas, como hoteles, pisos de alquiler vacacional o lugares de restauración con una mínima calidad. León lo tiene, pero, además, lo tiene con unos estándares muy altos. Una gastronomía enviable y unos servicios que hacen que los turistas se sientan como en casa. Pero si Lonely Planet ha elegido a León, sin duda, es por la cultura. Los diferentes museos que conforman la capital leonesa crecen, y lo hacen de forma considerable este 2026, sobre todo en verano.
Este verano, las diferentes instituciones han visto aumentado el número de visitantes, lo que hace ver cómo la ciudad, poco a poco, atrae en mayor medida a turistas de muchas nacionalidades. Casa Botines Gaudí es el líder en esta estadística, ya que hay alrededor de 80.000 personas que lo han visitado entre el 1 de junio y el 30 de septiembre de 2026. El Museo San Isidoro, que le sigue de cerca, rondó los 60.000 visitantes en la época estival, lo que les significó una subida del 17% si se comparan datos con los del ejercicio anterior, en 2025.
Por otro lado, el Museo de León agradece a Urraca I y su exposición, ya que la visitaron más de 30.000 personas y, en la época estival, apenas han ido en torno a 29.000. Eso sí, solo con esos dos datos, y a falta de tres meses para cerrar el año, el Museo de León vuelve a registros positivos y aumenta, como mínimo, en 10.000 visitantes la cifra del año anterior, donde alcanzó los 53.822 visitantes, que, en su día, fue un descenso del 10% en 2024.
Pieza vikinga que sorprende en San Isidoro
El Musac, como otra opción, ve con buenos ojos la exposición que hubo de Yoko Ono hasta el 17 de mayo, ya que entre 2025 y 2026 ha obtenido, solo con esa exposición 85.000 visitantes.
Gaudí y Urraca, mano a mano
Los dos aniversarios, el del arquitecto Antoni Gaudí y el de la reina Urraca I de León, se han notado, y mucho en estos datos. En el caso de Botines es obvio, ya que las exposiciones por el centenario de la muerte del arquitecto han suscitado el interés de todos los leoneses, pero, también, ha público de todas partes del territorio nacional y de forma internacional, donde países como Estados Unidos, Francia y Portugal son claros lugares, donde los turistas llegan hasta la capital leonesa.
Urraca tiene muchas más diversificación por la ciudad. Es normal porque fue una reina leonesa, la primera mujer que reinó por derecho propio mientras que, Gaudí, a pesar de tener una gran relación con la provincia y de dejar tanto Botines como El Palacio, no es leonés. El Museo de San Isidoro es el claro exponente de la reina Urraca, ya que allí descansa y donde también aparece el conocido cáliz, la pieza que, según Raquel Jaén, directora del museo, es la más cotizada entre las personas que lo visitan. Aunque, como sí que añade, sorprende el interés que hay generado en la pieza de carácter vikingo que también está entre sus vitrinas. Un «ídolo vikingo», que atrae las miradas del público y que, además, permite estrechar lazos con Oslo cuyo museo quiere una fotografía para poder poner en su propia exposición por la importancia que tiene.
El Museo de León es la otra que diversifica el valor de Urraca y lo ha hecho de gran manera, aunque ya no esté la exposición, cerca de 30.000 personas la han podido disfrutar, unas cifras que ayudan al museo a volver a resultados positivos a final de año.
El eclipse bate records
Uno de los datos que más destacan en todos las instituciones museísticas es la cantidad de visitantes que fueron en unos días concretos. Durante el eclipse, hecho que sucedió el pasado 12 de agosto, los museos vieron como los días anteriores y posteriores a este suceso, sus salas se llenaban de forma constante, llegando a batir records históricos en sus cifras de visitantes. En el caso de San Isidoro, esos días, y alguno en concreto, el museo recibió a más de 1500 visitantes, una cifra de record. Además, esos días los recuerdan con alegría, pero también con la cantidad de gente que tuvieron que atender y hacer que su estancia museística fuera la mejor posible. Por el lado de Botines, los datos reflejan un perfil similar, con más de 1000 visitantes varios días en las 11 horas que el museo está abierto de cara al público. Por ello, las diferentes instituciones son agradecidas con que el hecho de que el eclipse se viera en León de esa forma hiciera que las visitas aumentaran de forma considerable durante varios días.
De esta forma, todos los museos leoneses afrontan el último trimestre del año con la clara convicción de conseguir mantener unas cifras que, pueden hacer que el año 2026 sea recordado por ser el año donde la cifra de visitantes que han acudido a alguna de las salas de los museos de León alcance cifras nunca vistas. Por ello, desde todas las instituciones quieren seguir consiguiendo un efecto llamada para que turistas de todo el mundo disfruten de la cultura leonesa.