«Vida de maqueto», la herencia autobiográfica de Chumy Chúmez
Chumy Chúmez (1927-2003) sólo se atrevió a escribir su autobiografía cuando supo que tenía los días contados. Desde el más allá pudo comprobar como se galardonaba tras su muerte el último libro que escribió, Vida de maqueto , que se hacía acreedor en junio pasado al primer premio Algaba de biografía, autobiografía y memorias, y que ahora llega al lector. «Un libro excepcional y de vigencia absoluta» aseguraba ayer el portavoz del jurado que le premió, Ramón Pernas. Ganó el premio a título póstumo y por unanimidad por una obra que a juicio del jurado es «Chumy Chúmez en estado puro» y que constituye su «testamento» y su «última jugarreta». Los 15.000 euros de bolsa de este galardón fueron para los herederos legales del dibujante, escritor y humorista, fallecido en marzo pasado. Su sobrina, Mercedes Bermejo, saludaba ayer la edición de libro que se escribió según ella «desde le humor, el escepticismo y la amargura». «Siempre se sintió como un maqueto y se sentía poco apreciado en su tierra, San Sebastián. Quería además saldar una deuda con al ideología nacionalista que le trató como un ciudadano de segunda, pero la escribió con cariño y emoción hasta casi el último suspiro de su vida», aseguraba su sobrina. Las casas viejas Lo presentó Chumy al premio con una nota autógrafa en la que daba cuenta de la autoría y bajo el lema de «Las Casas viejas». Se impuso en la votación entre los cinco finalistas de la primera edición de este premio que convocan la Asociación Ámbito Cultural de El Corte Inglés y el sello Algaba del Grupo Edaf. El jurado que la premió lo componían Ramón Pernas, director de Ámbito Cultural; el catedrático Patricio de Blas; el periodista Juan Ignacio García Garzón; el crítico e historiador Felipe Hernández Cava y el editor de Algaba, Melquiades Prieto. «Fue fácil premiar este original, divertido y comprometido, que hace referencia a la vida diaria en el País Vasco» asegura Ramón Pernas que se refiere a la narración como «seria y divertida, como era Chumy». «Fue un abanderado de la incorrección política y pasó muchas veces pro lo que no era» aseguraba Felipe Hernández.