Patrimonio autoriza al cabildo para restaurar el sepulcro de Ordoño II
El sepulcro, en el muro exterior de la capilla mayor de la Catedral
La Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta concedía ayer el preceptivo permiso al Cabildo de la Catedral para iniciar las obras de restauración en el sepulcro del moncarca leonés Ordoño II, ubicado en el muro exterior de la capilla mayor del templo gótico. Se trata de una escultura funeraria singular, tanto por su ubicación como por la obra en sí. Y el que este rey fue el gran protector de la Catedral. La estatua yacente de Ordoño II es una obra realizada en torno al año 1299 -unos 375 años después de la muerte del rey-. El monarca luce sus atributos regios: l cetro, una sortija en la mano derecha y la corona; y va vestido ceremoniosamente con túnica talar y el manto, sujeto por un gran broche. Mención aparte merece el hermoso Calvario que decora el fondo del arcosolio. Originariamente, el mausoleo tenía otra efigie del rey en la que éste aparece desenvainando su espada, una talla que, con la ampliación que sufre la tumba en el siglo XV, cuando se añade un epitafio y un escudo, es desmontada; y que hoy se puede contemplar en el Museo Catedralicio. El sepulcro gótico será enriquecido en siglos posteriores con varios relieves y figuras de santos y ángeles. Aparte de las esculturas funerarias del claustro, la de Ordoño II es, sin duda, la mejor de cuantas se hallan ubicadas en el interior del templo. La restauración de este sepulcro que emprenderá el cabildo se enmarca dentro de las obras que -menos llamativas que las del exterior- se vienen realizando desde hace décadas en el templo gótico.