La Ópera Internacional Concerlírica ofrece su versión de la obra, de modo gratuito, a las 22.00 horas
El claustro de la Catedral acoge hoy los Carmina Burana de Carl Orff
El compositor alemán se basó en unos textos encontrados en 1803 en Baviera
El compositor alemán, fallecido 1982, en en una foto de archivo
Aunque la experiencia aconseja huir de las cosas que nos ofrecen gratis además de ser una política un tanto trasnochada, lo cierto es que esta noche a partir de las 22.00 horas, en el claustro de la Catedral dentro del Jacobeo 2004, la compañía de Ópera Internacional Concerlírica, pondrá en atril una vez más la obra de Carl Orff, Carmina Burana , primera parte del tríptico Triunfo y furor del amor que consta de los citados Carmina Burana , Catulli Carmina y El Triunfo de Afrodita . Los Carmina Burana son un oratorio que combinan con elegancia la poesía profana del siglo XIII con una música intensa y deliberadamente sencilla para gran orquesta y coro, estructurada con ritmos enérgicos y ricas sonoridades. Su estreno se produjo en Frankfurt en 1937 y para su composición Orff se basó en textos goliardos encontrados por él en 1803 en el monasterio benedictino de la ciudad de Beuern (Baviera, Alemania).Alli se encontró una colección de 300 poemas goliardescos recogidos en un manuscrito de la primera mitad del siglo XIII. La mayor parte de los poemas estaban escritos en latín aunque unos cuantos lo estaban en una mezcla de latín y alemán, e incluso con algunas palabras francesas. Sus autores eran clérigos que llevaban una vida licenciosa y desordenada y se inspiraron tanto en composiciones populares contemporáneas, con frecuencia groseras, como en las cultas de Homero, Cátulo y Ovidio. Los dos principales temas que desarrollan son el amoroso y el satírico contra la iglesia. El compositor alemán Carl Orff (Munich 1895 - Munich 1982) autor del famoso método musical para niños Orff- Schulwerk (1930) recopiló venticinco de estos poemas en una cantata a la que denominó Carmina Burana , Poemas de Beuern (Baviera). Este manuscrito encontrado en el sur de Baviera, Alemania, contiene alrededor de doscientos poemas y canciones escritos entre los siglos XII y XIII y constituyen la más importante y completa colección de poesía lírica en latín medieval. Canciones moralizadoras y satíricas o de amor, canciones en honor del vino y del juego, así como las religiosas, son los variados y coloridos temas que clérigos y goliardos (los universitarios de entonces) compusieron, haciendo gala tanto de su erudición como de su desfachatez. Durísimas y profundas son las sátiras en las que denuncian sin piedad alguna la corrupción de la jerarquía eclesiástica y de los poderosos, lo cual a más de uno le costaría el pellejo. Gualterio de Chatillon, nacido en Lille en 1135, universitario de París y maestro en Bologna y Roma, es el personaje elegido para recrear la vida imaginaria de un clérigo y sus vicisitudes en la denuncia, la taberna o el amor, junto a sus compañeros de estudio. Bulla fulminante y Nomen a solemnibus son dos típicas canciones en las que desde un profundo y comprometido cristianismo surge la crítica ácida y desnuda hacia la arbitrariedad y la mentira entronizadas en la jerarquía ecelsiástica del 1200. Las piezas En Bache , bene venies todo son loas al vino y su dios. Similar carácter encontramos en In taberna cuando sumus donde en el abismo de la bebida se exaltan los desbordes del juego y se brinda por todos los bebedores, sabios y tontos, santos y heréticos, vivos y muertos, vagabundos y sedentarios, hasta llegar en el paroxismo de la escena a la exclamación: «que sean confundidos quienes nos censuran y sus nombres borrados del libro de los justos». Ich was ein chint so wogetan es una deliciosa «pastourelle» escrita en bajo alemán en que la pastora, seducida por un caballero, irónicamente «maldice» al tilo bajo el cual sucumbió a su juego amoroso.