El Gobierno se compromete a ampliar y reforzar el Archivo de Salamanca
El alcalde de Salamanca junto al presidente del Gobierno, ayer
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, aseguró hoy que el Archivo de Salamanca se mantendrá en esta ciudad, aunque no descartó la posibilidad de que salgan «algunas series documentales» catalanas. Caldera subrayó que existe «amplia identidad de puntos de vista» sobre este asunto con la Junta de Castilla y León. Caldera realizó estas manifestaciones en el Palacio de La Moncloa tras la entrevista que mantuvo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote. El ministro explicó al término de la reunión que Zapatero aseguró al alcalde que antes de adoptar una decisión definitiva en torno a este tema escuchará las opiniones de todas las partes afectadas. «El presidente del Gobierno -señaló- se compromete a que no habrá ninguna decisión sin contar con todas las partes y sin escuchar con respeto las posiciones del ayuntamiento de Salamanca». Según el ministro, el Archivo es «estatal» y «seguirá estando en Salamanca». «Hay posiciones interesadas que hablan del desmantelamiento del archivo. Jamás va a ocurrir eso», aseguró. Caldera recordó que los documentos de la Administración referentes a la Guerra Civil están diseminados a lo largo de 11 archivos en todo el estado español. «Lo que nos gustaría de verdad -explicó- es que el Archivo de Salamanca se convirtiera en el de la Guerra Civil, aunque he de reconocer que no nos gusta ese nombre. Creo que habría que darle otro nombre como Centro de Recuperación de la Memoria, el que convengamos entre todos». Para Caldera, la solución que se adopte «no significa otra cosa que el refuerzo de Salamanca como sede del archivo y la ampliación de sus sedes documentales». Consenso Reveló que el Gobierno trabaja sobre este tema con la Junta de Castilla y León con la que existe una «amplia identidad de puntos de vista» y que cualquier decisión será también consensuada con las instituciones autonómicas. «Las perspectivas son optimistas», remachó. Sin embargo, a preguntas de los periodistas, no descartó que a la vez que se potencia y se amplia el Archivo, salgan del mismo determinados documentos como los catalanes. «Veremos lo que ocurre, pero eso es lo que piensa la consejera de Cultura de Castilla y León, que dijo que era posible mantener la unidad del Archivo con la salida de algunas series documentales y la consejera es militante del PP y no la critico por esa declaración», continuó Caldera. «Es una opinión estimable -manifestó-, como la del historiador Valdeón, que ha declarado que desde el punto de vista historiográfico y desde el punto de vista archivístico la unidad no puede entenderse como un criterio absoluto y que si hay documentos que no tienen que ver con la Guerra Civil podrían salir sin ningún tipo de problemas». Caldera no quiso adelantar si el palacio de Orellana será la sede definitiva, aunque sí apuntó que es una posibilidad. Su criterio es que habrá que estudiar la solución que sea menos gravosa y añadió que los incentivos fiscales figurarán en las Cuentas de 2005.