| Entrevista | Fernando Urdiales |

«Las empresas de teatro deberían contar con exenciones fiscales»

El director leonés recibe el Premio Castilla y León de las Artes enfrascado en un nuevo montaje que ha escrito él mismo: la vida de un Cristóbal Colón megalómano y codicioso

Fernando Urdiales es el creador y director de la compañía Teatro Corsario, con sede en Valladolid

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E. Gancedo - león
León

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Al actor y director teatral leonés Fernando Urdiales, nuevo y flamante premio Castilla y León de las Artes, el éxito le coge, como siempre, trabajando. Fundador de la compañía Teatro Corsario, una de las más reconocidas a nivel nacional e internacional, ha subido a las tablas representaciones y adaptaciones de La vida es sueño , Coplas por la muerte , Edipo Rey , y, más recientemente, la Celama del académico lacianiego Luis Mateo Díez. Sus máximas son «paciencia» y «mucha tenacidad», y así es como desde unos años jóvenes marcados por la penuria laboral y la compaginación con otros trabajos Urdiales ha acabado por arribar al puerto de la máxima calidad profesional y del reconocimiento unánime de la crítica y el público. -¿Qué tendría que hacer un joven que quisiera seguir sus pasos? -Afortunadamente, no lo mismo que yo. Mis inicios fueron muy duros. Como casi todo el mundo en aquella época, comencé como semiprofesional, actuando los fines de semana, y casi siempre fuera de la comunidad. Salía del Hospital y me iba a hacer teatro. Porque aquí no había un tejido empresarial que sustentase la actividad teatral. Lo que había entonces, como, en parte, lo sigue habiendo hoy, eran empresarios cutres que sólo apostaban por los «cabecillas de cartel»; así que, para el resto, las condiciones laborales eran muy malas. -¿Y cómo capeó esas situaciones, entonces? 1397058884 Era muy difícil, sólo trabajando y haciendo que nuestros montajes «sonasen». Es lo que ha pasado con Teatro Corsario. Muchas veces lo que hay que conseguir es que el montaje suene, aunque la gente no tenga ni idea de cómo se llama la compañía que lo pone en escena, y eso es lo que nos ha pasado a nosotros, que hemos ido «cogiendo nombre». -Hoy tampoco habrán cambiado tanto las cosas... -Sí han cambiado. Lo que había antes era muchísima penuria, así que ha tenido lugar una evolución, las condiciones ya no son las mismas. Ten en cuenta que antes no había escuelas de rango superior, éramos totalmente autodidactas, y las salidas profesionales para quienes querían trabajar en esto eran mínimas. Tampoco hubo una legislación específica hasta el año 1982... sólamente teníamos la categoría de asociación cultural, y, por supuesto, para el teatro independiente no había ningún tipo de ayuda. Pero es verdad que antes había mucho, mucho teatro: malo, regular y bueno, aunque sobre todo malo. -Las condiciones, ahora, no serán tan agobiantes... -No, no lo son; porque, mal o bien, siempre acaba por salir algo. -Bueno, entonces, hay consejos o no los hay? -Pues sí, dos: paciencia y mucha tenacidad. He tardado tiempo en darme cuenta de esto pero no cabe duda de que es así, sólamente así. -Después de esos duros comienzos, supongo que este premio, el primero de las Artes de Castilla y León otorgado al mundo del teatro, le llenará de satisfacción... -Sí, porque creo que represento a una primera generación contemporánea de profesionales del teatro. Es decir, este premio, a través de mí, se le ha dado a toda una profesión, y de esta manera se ha admitido que el teatro está, con pleno derecho, al lado del resto de las artes. Fernando Urdiales inició su actividad teatral como actor en el Teatro Universitario en 1968 y, seguidamente, en el Corral de Comedias de Valladolid (1969-71). En los años posteriores trabajó como actor en Teloncillo (1975-76), y en el Teatro Estable, formaciones en las que realizó sus primeros trabajos de dirección. En 1981 fundó Teatro Corsario y decidió abandonar la práctica de la medicina. Entre 1982 y 1986 dirige montajes de autores como Tennessee Williams, Lewis Carroll, Antonin Artaud o Peter Handke. Tras esta etapa inicia una serie de montajes de raíz clásica y popular, como Sobre ruedas , basada en los pasos de Lope de Rueda, o Pasión . Desde 1989 se especializa en teatro clásico del Siglo de Oro. Ha recibido multitud de premios de dirección teatral por sus adaptaciones de textos como La vida es sueño, Coplas por la Muerte , Edipo rey y Celama . -¿Qué se puede hacer para mejorar las condiciones laborales de la profesión? -Aparte de que las compañías deben madurar, desarrollarse y dejar de necesitar una tutela, creo que una empresa teatral no puede verse como un negocio más, como cualquier otro sector, y así, en Europa llevan mucho tiempo ofreciendo, además de subvenciones, exenciones fiscales a las compañías. -¿Para cuándo el nuevo desembarco de «los Corsarios»? -Para finales de este año, ya que en el 2006 se celebra el quinto centenario de la muerte de Colón: nuestro nuevo trabajo, que me he animado a escribir yo mismo, trata de un Colón que nada tiene que ver con el que pintan las crónicas, siempre interesadas. Ni fue un bendito ni un farsante. Era megalómano y quería ser el hombre más rico después de los reyes, pero murió en la pobreza y hoy hay disputas hasta por sus mismos huesos.

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