«Me siento como un futbolista que tiene rotos los ligamentos», dijo
Sardá se toma un año sabático porque necesita «un descanso»
El comunicador deja abierta la puerta de Telecinco, con la que está ligado por dos años de contrato
«Me tomo un año sabático porque necesito un descanso psicológico. Me siento como un futbolista al que se le han roto los ligamentos». Así se expresó Javier Sardá en un multitudinario encuentro informativo en el que anunció su despedida de la televisión durante un año. El creador de Crónicas marcianas (un programa que, según Sardá, ha querido «ser desmadrado pero no descontrolado») dejará este espacio noctámbulo en el que se ha mantenido como líder de audiencia durante ocho años, a finales de esta temporada, en junio, y el programa se irá con él. Pero mantiene la puerta abierta para volver a Telecinco, cadena con la que está ligado por un contrato que se congela durante un año pero seguirá vivo durante los dos siguientes. La cúpula de Telecinco arropó al astro a la hora de esta despedida temporal. El consejero delegado de la cadena, Paolo Vasile, explicó que «le hemos acompañado en esta decisión que nos penaliza como cadena pero que aprobamos como persona amiga que es». Y es que la posibilidad de consumir un año de vacaciones estaba previsto en el contrato de Sardá con la cadena. Transcurrido el cual, el periodista y la compañía de televisión decidirán qué hacer, pero durante este tiempo el popular comunicador no trabajará en otra cadena de la competencia, tal como subrayó el propio Sardá, saliendo al paso de rumores que le vinculaban con otros grupos de comunicación. «No estoy en oferta, sólo me siento dispuesto a volver a Telecinco porque no tiene sentido a mis 47 años ir a otra televisión y embarcarme en una aventura», aseguró. Elogios para Buenafuente Andreu Buenafuente ha introducido la competencia en el horario de Crónicas marcianas tras ocho años en que Sardá nunca perdió el trono de líder. Entorno a la figura del también comunicador catalán, Javier Sardá respondió con elegancia. «Es un profesional de enorme talento con el que trabajé en la radio y al que deseo muchas suerte. Los dos somos grandes sufridores. Me falta la energía necesaria pero no para competir contra Buenafuente, para quien sólo tengo elogios, sino para competir conmigo mismo».