La Oreja de Van Gogh: «Nos morimos por ver cómo cantan nuestras canciones los japoneses»
De San Sebastián a Tokio. Amaia, Xabi, Pablo, Alvaro y Haritz, La Oreja de Van Gogh, están entusiasmados con su debut en Tokio, una ciudad «monstruosa» en el mejor sentido de la palabra. «¡Es tan caótica! Pero todo tiene su propósito»,afirma el quinteto donostiarra, que en su segundo día en la capital nipona asegura sentirse como los protagonistas de la película de Sofia Coppola, Lost in Translation. Ya recuperado del jet lag, este grupo que con sólo tres discos ha vendido más de cinco millones de ejemplares, figura en el cartel de Operación Japón, iniciativa de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales (SEEI) que, coincidiendo con la Semana de España en la Expo de Aichi, ha organizado una serie de conciertos de pop, rock y hip hop nacional. Y hoy le toca al turno a La Oreja, que el próximo jueves también actuará en Nagoya. En el que será su primer concierto en Japón, que tendrá lugar en una sala propiedad de Jay K, líder de Jamiroquai, la banda hará un repaso a lo que ha sido su imparable y vertiginosa trayectoria. «Tenemos mucha curiosidad por saber qué pasará. No sólo tenemos el inconveniente del idioma, también que no estamos acostumbrados a que se nos escuche en silencio y, cuando acaba la canción, aplauden, como pasa aquí. Al menos, eso es lo que nos han dicho», comenta el grupo, que tiene un arma secreta. Y es que, aunque en Japón no se ha editado ningún trabajo de La Oreja, ésta tiene un club de fans que tararean sus temas. «Nos morimos de ganas por ver cómo cantan las canciones. Hemos actuado en Estados Unidos y Latinoamérica, pero no nos valen estos ejemplos porque aquí todo es tan distinto, tan nuevo. Estos dos conciertos son un capricho para nosotros».