Es uno de los tres filmes españoles que compiten por la Concha de Oro
«Lo que sé de Lola», brillante debut de Javier Rebollo en San Sebastián
El realizador asegura en el festival donostiarra que «todos llevamos una película dentro»
El director Javier Rebollo hacen fotos a los fotógrafos escoltado por Carmen Machi y Lola Dueñas
Javier Rebollo entiende que «todos llevamos una película dentro», pero puntualiza, «luego hay que saber contarla». Por eso, el autor de Lo que sé de Lola , filme que marca su debut en el largo y que hoy compite en el festival donostiarra, afirma que le gusta hablar de «las insignificancias cotidianas». «Indiana Jones hay pocos, a la mayoría de los seres humanos no les pasa nada, aunque si te fijas bien, les pasan cosas más fuertes que al personaje de Spielberg», señala Rebollo, quien cuenta a sus espaldas con cuatro cortos, todos ellos protagonizados por Lola Dueñas. Entre ellos ha crecido una relación profesional que ahora se perpetúa en este largo que el cineasta ve como «una continuación» de esos cortos, más que un salto al largo. «Esta película es un sumidero en el que he ido acumulando cosas que veo y vivo», apunta Rebollo, quien, desde que conoció a Lola Dueñas, en 1997, decidió convertirla en su particular «objeto de miradas» y ahora, en este largo, el cineasta se ha querido transformar en el protagonista masculino del filme, León. «Yo soy León», afirma Rebollo, identificándose así con ese hombre gris, que mira el mundo desde fuera, sin entrar nunca en él y que elige a su vecina, Lola, como su objeto de deseo, hasta erigirse en su «ángel de la guarda». «La pulsión está en los ojos, ese es el oficio del cineasta. A mí, como a León, no me gusta viajar, adoro estar solo y sin hacer nada, me gustan las cosas aburridas y disfruto con todo aquello que la gente tira a la basura», señala Rebollo, quien explica que algunos espectadores pueden ver en ese personaje a un ser enfermizo, sin embargo, dice, «es de lo más sano. Disfruta de su independencia pero lo hace de un modo diferente a los demás». Rebollo entiende que Lo que sé de Lola es una película «rara».«Tiene pocos diálogos, pero suceden muchas cosas. Aunque se cuentan de una forma nueva», explica. El cineasta define su película como «una historia de amor imposible».