El historiador Manuel Fernández indaga en las debilidades de Cristóbal Colón
Conocido por sus monumentales trabajos sobre las figuras de Felipe II y Carlos V, el historiador Manuel Fernández Álvarez (Oviedo, 1921) ha querido profundizar en la personalidad del controvertido almirante con motivo del quinto aniversario de su muerte. «Me interesa más el hombre que el descubridor», afirmó el autor de La gran aventura de Cristóbal Colón (Espasa), una crónica de la vida del descubridor de América dirigida a «todos los públicos». «En estos momentos nos avergüenza enaltecer a personajes de la talla de Colón o de Isabel la Católica... En fin, nos puede avergonzar la Inquisición, pero sonrojarse de dos personas que contribuyeron a que el continente americano se integrara en la cultura occidental, no veo yo el desdoro por ninguna parte». El historiador asturiano, que comenzó a profundizar en la idiosincrasia de Cristóbal Colón a raíz de un congreso sobre los vínculos del almirante con la ciudad de Salamanca, dijo que «en conjunto» su labor fue «positiva». A pesar de esta declaración de principios no ha eludido mostrar sus debilidades y sus lados oscuros. «¿Fue cruel con los indígenas? Bueno, actuó con indiferencia y despotismo. Prometió a los Reyes Católicos que les llevaría cantidades ingentes de oro; al no poder cumplirlo intentó canjear la ausencia de oro con esclavos indios, pero Isabel la Católica se lo impidió». El historiador ovetense dijo que «el motor de todos los aventureros, incluido Colón, era enriquecerse». El debate que han originado sus restos mortales y su lugar de nacimiento son, para Fernández Álvarez, «irrelevantes». «Se sabe que fue genovés y que parte de sus huesos se encuentran en Sevilla».