Damián Muñoz y Virginia García son los artífices de este innovador espectáculo escénico
«Staff» invita a reflexionar sobre la autoestima en la vieja Azucarera «La barca de los girasoles» atracó en la fábrica
Continúa hoy el festival de danza «El tableteo de la cigüeña, inaugurado ayer con dos obras
«Staff» se caracteriza por la intensidad de las emociones que trasmite
La necesidad constante de reconocimiento que tiene el ser humano es el eje central de Staff , el espectáculo de danza que tiene lugar hoy dentro del gran festival El tableteo de la cigüeña , inagugurado ayer con los espectáculos Cuando uno quiere y el otro no y La barca de los girasoles . Como este último, Staff se desarrollará en la vieja Azucarera de Santa Elvira, un escenario grandioso, decadente y de lo más sugestivo que desde su cierre ha servido como fondo para cortometrajes de terror, fotografías artísticas y que, en un futuro, se convertirá, dicen los políticos, en el Palacio de Congresos de la ciudad. Aseguran desde la compañía de Damián Muñoz y Virginia García que la necesidad de reconocimiento de nuestros actos por parte de los demás «hace que confiemos a una persona el papel de testigo. El testigo es nuestra debilidad, de ahí la fuerza para defenderlo y para protegerlo. Pero también su fuerte presencia puede influirnos hasta convertirnos en lo más débil del mundo». «Somos personas para alcanzar algo» -continúan-, con la capacidad de «meternos los unos en los otros», porque -argumentan- «es imposible vivir sin la certeza de que en el mundo hay alguien para quien se sea imprescindible». Diez años como profesionales Esta nueva pieza, que coincide con la celebración del décimo aniversario de la compañía, es, explican, «una especie de acreditación que va a permitir al público entrar en lo más íntimo de este equipo, en lo más íntimo de nuestra costumbre; de la relación entre nosotros y con nuestra forma de entender la danza». «Una invitación -concluyen- para ver de cerca aquello que se ha instalado tanto en nuestras vidas como en lo imaginado en nuestros procesos compartidos de creación». La dirección de Staff corre a cargo de Damián Muñoz y Virginia García; la creación e interpretación, de Alexis Fernández, Virginia García y Damián Muñoz; y la interpretación musical en directo, de Ramón Rodríguez, mientras que la música es de Steven Dall y Borja Ramos. El espectador que acuda hoy a la calle Doctor Fleming se encontrará con un innovador espectáculo (también en lo técnico: la compañía pone mucho cuidado en la luminotecnia, sonido y puesta en escena), en el que existe una decidida voluntad de describir la complejidad de las relaciones humanas y cómo éstas discurren desde la distancia inicial hasta la máxima cercanía. Y así, discurren interludios de encuentros y desencuentros a lo largo de la obra, provocando toda una amalgama de sentimientos y sensaciones. La compañía lleva desde 1996 combinando obras propias, en escena y en vídeo, con encargos coreográficos, colaboraciones teatrales y televisión. Han paseado su profesionalidad por 20 países y recibido premios como el Ciudad de Barcelona del 2004 por su ölelés . Lugar: Azucarera Santa Elvira. Hora: 22.00. Entrada: 10 euros. Danza, sí; pero también poesía, música, imagen en movimiento, fotografía, referencias pictóricas y literarias... y la grave voz del veterano actor catalán Joan Dalmau guiando la narración, deteniéndose en hitos especialmente significativos y enseñoreándose de la vieja Azucarera Santa Elvira. Fue La barca de los girasoles , el complejo montaje dirigido por Sabine Dahrendorf que abrió -junto a la obra Cuando uno quiere y el otro no , que tuvo lugar en teatro de El Albéitar- la segunda edición del festival de danza El tableteo de la cigüeña , una ambiciosa propuesta de la Concejalía de Educación y Cultura.