OPINIÓN
Un milagro de la inteligencia
EN EL AÑO 1685 venían al mundo J. S. Bach, G. F. Haendel y D. Scarlatti, señala en las notas al programa Samuel Rubio, y encuentran una situación y un problema ya resueltos: es el tema del lenguaje tonal y la formación instrumental a base de algunas estructuras formales como la suite, la obertura, el concerto grosso, etc. Pero como si se pusieran de acuerdo, los tres alcanzarían grados de perfección en lo ya establecido llegando a crear modernas formas como es el caso de la sonata. Los tres grandes, que la suerte quiso nacieran el mismo año, en realidad desempeñaron papeles bien distintos. Es inútil discutir sobre el paralelismo de ellos o sobre un intento de acuerdo o diferenciación, pues sus distintas y claras personalidades determinaron una serie de situaciones a veces concordes pero otras dispares, en las que no siempre estás de acuerdo los historiadores. La obra instrumental de Bach abarca todas las formas de composición, desde los ricercare, fantasías, preludios, pasando por las ornamentales hasta las danzas (suites), canzonas y la sonata, modalidad de ambas que ya no servirá como danza para bailar o canción para cantar, sino en ambos casos para ser sonadas. La tercera colección de suites para teclado de Bach ocupa un lugar especial dentro de su producción ya que fue la primer obra publicada. Llamó a esta colección Klavierübung (ejercicio de teclado) y a cada una de las suites las llamó partitas. Como las suites inglesas, cada partita comienza con un movimiento de introducción y sus danzas ofrecen también un esquema polifacético. Las sonatas que Domenico Scarlatti nos ha dejado forman un corpus extraordinariamente amplio y único en la historia de la música. Por lo general constan de un solo movimiento cuyo tema musical (en algunos casos dos) va cambiando de forma y tonalidad dando a la pieza un carácter variado. La sonata se divide en dos partes, la primera en una tonalidad determinada que normalmente pasa a la dominante o sus relativas mayor o menor; la segunda sigue el camino inverso para terminar en la tonalidad inicial. Scarlatti abre los caminos de una renovación entre los compositores de su época. De sus 555 sonatas conservadas, escucharemos 8 en este programa; suficiente para contemplar y comprender al Scarlatti aislado del mundo pero con una influencia enorme. Todo un milagro de la inteligencia.