«Muerte de un presidente», falso documental de Gabriel Rangeanaliza qué pasaría si matan a Bush
La película documental Muerte de un presidente deja patente lo fácil que es distorsionar la realidad. Y esa fue la motivación del británico Gabriel Range para llevar a imágenes el asesinato de George W. Bush, probablemente a través de imágenes de archivo y efectos especiales y analizar las consecuencias que tendría este crimen. Range usa el asesinato de Bush «como metáfora de muchas cosas que se produjeron después del 11-S» y define el filme como «una lente del futuro para echar una mirada sobre el presente. Cuando la escribí estaba en el futuro próximo, ahora está ambientada en el pasado reciente. Se trata de hablar del cinismo con el que la Administración Bush utiliza las circunstancias para llevar al país a una guerra», dice. El director, coguionista y productor recuerda que viajó a Nueva York cinco días después del 11-S y le llamó la atención «lo unida que estaba la gente. Pensé que había una oportunidad para hacer algo positivo, pero la Administración Bush llevó al país a una guerra. También quería explorar como detenía a personas, colocaban sus fotografías en los postes de las ciudades y advertía de que eran peligrosos», recuerda. Muerte de un presidente, que llega a los cines esta semana, retrata al presidente de los Estados Unidos «con simpatía, incluso con empatía. En lugar de mostrarle como un idiota, apostamos por expresar la admiración que realmente siente alguna gente hacia él. La intención era humanizarle. Naturalmente, el personaje se retrata solo», comenta Range.