Colinas vuelve a la poesía con «Desiertos de la Luz», su obra más existencial
Cuando acaba de cerrar sus puertas en Salamanca la exposición que reúne cuarenta años de la trayectoria del bañezano Antonio Colinas, el poeta no da tregua y vuelve a la carga con la publicación de Desiertos de la luz , un poemario «profundamente existencial» que culmina una de las etapas creativas de este autor. Publicado por Tusquets, la obra acaba de salir a la calle, también dos meses después de que viera la luz El sentido primero de la palabra , el último ensayo de este poeta, traductor, ensayista y novelista, premio Nacional de Literatura y de la Crítica. Antonio Colinas, que desde 2002 no publicaba poesía, explica que Desiertos de la luz es su libro más «órfico, más musical, con una gran presencia del ritmo y profundamente existencial, porque, como dice en algunos de los versos -precisa él mismo-, esa música que persigue la palabra es precisamente la de los misterios del ser y del no ser». También se trata, según el autor, de un poemario que cierra una etapa poética, iniciada con Los silencios de fuego y seguida por Libro de la mansedumbre y Tiempo y abismo . Este último poemario, que se divide en dos partes, Cuaderno de la vida y Cuaderno de la luz , tiene para el autor un «intenso y provocador diálogo con lo sagrado. Esto es muy importante porque en estos poemas toda la realidad es sagrada para aquel que pueda contemplar el mundo con piedad», añade. Por un lado, el poeta se sumerge y escribe sobre la realidad más dura y cruel: la guerra o los atentados del 11-M, por otro, se transmuta en una gran exigencia de transcendencia, en lo mítico, «algo como seguramente antes no se había dado en mi poesía».