Interpretarán obras de Sarasate, Falla, Boccherini, Mozart, Chopin o Paganini y algunos temas propios de «Pagagnini»
Malikian ofrece hoy en León un«desconcierto» de violines y chelo
El músico libanés y el grupo Yllana presentan en el Auditorio el espectáculo «Pagagnini»
1397124194
¿Quién es Pagagnini? Es el título de una «locura» inventada por el violinista libanés Ara Malikian y la compañía madrileña Yllana, que le cuelan un «gag» al célebre compositor Paganini. Con estas pistas el espectador puede hacerse una idea de la clase de concierto que le espera esta noche en el Auditorio. Pagagnini es un espectáculo de humor y música que comienza como un concierto clásico y acaba en un gran desconcierto. Pagagnini es a Ara Malikian e Yllana lo que el compositor Mastropiero a Les Luthiers. La trama comienza cuando un cuarteto de cuerda, formado por Thomas Potiron, Eduardo Ortega, Gartxot Ortiz y el propio Malikian, se dispone a ofrecer un concierto de repertorio clásico, pero sus integrantes no parecen entenderse del todo y los conflictos surgen en plena actuación. El montaje presenta un total de nueve composiciones clásicas. La «rivalidad» de los cuatro músicos «chiflados», que compiten entre sí para conseguir el recital perfecto, acaba convirtiendo el concierto en una locura de espectáculo. Es un concierto completamente normal hasta que los músicos comienzan a discutir, con lo que el concierto acaba convirtiéndose en un desconcierto. Malikian, Potiron, Ortega y Gartxot ofrecerán distintos gags en los que interactúan con el público al tiempo que en el escenario juegan, saltan, tocan castañuelas y bailan flamenco y convierten el violín y el violonchelo en improvisadas guitarras, mandolinas e instrumentos de percusión. De Paganini a Pagagnini Malikian, que interpreta el papel de director de este extraño cuarteto, sorprenderá a los espectadores con temas de Sarasate, Falla, Boccherini, Mozart, Chopin o Paganini y algunos propios de «Pagagnini». También cree que el intérprete clásico «ha olvidado un poco» su papel, que no es otro que tocar y que «la gente disfrute». Los intérpretes son, en su opinión, los principales responsables de que este tipo de música esté «estancada» y no atraiga al público joven, con su actitud distante, su «frac anticuado» y su apariencia «de otro siglo». Lo que empezó hace un año y medio como un experimento se ha convertido en un gran éxito no sólo en España, sino también en Italia, Alemania, Gran Bretaña y Portugal. El objetivo último de Pagagnini es «reinventar la manera de concebir un recital, llegando a un gran público que descubrirá en los pasajes musicales una mirada diferente». Y es que para muchos sectores de la población la música clásica, amén de lejana y desconocida, es un auténtico «rollo». Malikian persigue cambiar este «chip» y demostrar que la música clásica se puede tocar con alegría y que puede ser cercana y divertida. Porque, al final, se ha perdido el carácter de divertimento que, en el fondo, tiene tanto la música como el restos de las artes. Este violinista libanés de origen armenio, que decidió que España era un buen lugar para vivir, es el concertino de la Sinfónica de Madrid, y un intérprete con una exitosa carrera como solista al que le gusta colaborar con artistas que se dedican a otros géneros e incluso a otras disciplinas. Y es que, según ha manifestado en alguna ocasión, un músico debe estar «abierto a todo tipo de posibilidades». Malikian ha confesado que esta obra ha supuesto un «antes y un después» en su carrera, ya que «hacer el payaso en el escenarioenseña a no tomarse las cosas tan en serio». Lugar: Auditorio Ciudad de León. Hora: 21.00. Entradas: 15 euros.