Una carrera iniciada muy joven que le ha llevado a conquistar los principales teatros del mundo
m. á. n. | león
El barcelonés Josep Carreras cantó desde muy joven en los más grandes e importantes teatros y festivales del mundo. Cursó sus estudios musicales en su ciudad natal e inició su carrera profesional en 1970 en el Gran Teatre del Liceu. Tras estos comienzos se rendirían a sus pies teatros como el de la Scala de Milán ( Un ballo in maschera , 1975), el Metropolitan Opera House de Nueva York ( Tosca , 1974), la Ópera de San Francisco ( La Bohème , 1973), la Staatsoper de Viena ( Rigoletto , 1974), la Royal Opera House de Londres ( La Traviata , 1974), la Ópera de Munich ( Tosca , 1974), Ópera de Chicago ( Un ballo in maschera , 1976), y los festivales de Salzburgo ( Don Carlo , 1976), Aix-en-Provence ( Roberto Devereux , 1977), Edimburgo ( Requiem de Verdi , 1982), Verona ( Carmen , 1984), etc.
Además, ha colaborado con los más prestigiosos directores de orquesta, como Herbert von Karajan (con quien mantuvo una relación artística y personal de más de doce años que incluyó actuaciones en Salzburgo, Berlín y Viena), Claudio Abbado, Leonard Bernstein o Zubin Metha, y directores de escena como Franco Zeffirelli o Harold Prince. Su extensísimo repertorio en el campo de los recitales agrupa más de 600 títulos de los más variados estilos, y su discografía incluye 150 grabaciones entre las que destacan 50 óperas completas, oratorios, recitales clásicos y música popular. Ha recibido numerosos discos de oro y platino en varios países.