Entrevista | JOSÉ MARÍA CASAÑ | CANTANTE DE SEGURIDAD SOCIAL
«León es la mejor ciudad del mundo para después de un concierto»
Imagen del líder de Seguridad Social con el brazo escayolado.
La actualidad de José María Casañ es que saca nuevo disco, Clásicos del futuro (Warner), en el que versiona y reversiona todo lo que se le pone por delante. Así, de manera impetuosa como no podría ser de otra forma, ataca desde el Wish you were here al Gloria , pero el de Umberto Tozzi. Desde Las Grecas a Nino Bravo, pasando por los Hombres G. Son canciones de la vida del líder de Seguridad Social, reunidas sin someterse a principios estilísticos. Lo que habría que haber visto es el momento en el que Casañ se presentó en la compañía con una maqueta en la que había versiones hasta del Achilipú. Por si todo esto fuera poco, José María Casañ, auténtica caja de sorpresas, reserva para Diario de León un comentario tan breve como jugoso: «Adoro León». También lo cuenta. A su manera.
-Lo primero, cuente qué le ha pasado en ese brazo-
-Fue en un concierto. Estábamos en un momento muy alto, de mucha fuerza. Yo estaba al lado del batería, y cuando quise irme al borde del escenario a provocar al público, me enredé con unos cables que había en el suelo, y me di una- Pero seguí hasta el final. Y me fui para el hotel y me decía: esto duele. Pero como teníamos otros dos bolos, los hice. Luego fui al médico y me dijo que había que escayolar porque estaba roto. Pero le dije que ni hablar, que teníamos que acabar la gira- Espero estar pronto preparado para los próximos conciertos.
-Segundo tema importante: veo que cuando ha oído León se ha entusiasmado.
-Es que conozco bien León. Adoro León. Allí hemos dado conciertos memorables, muy importantes. Tocamos no hace mucho por allí y fue una fiesta. Además, mi mejor amigo es de León. Y tiene un grupo en Valencia, Los Vicentes, a los que yo acabo de producir. Son muy buenos. En plan Siniestro Total. Conozco pueblos y la ciudad y, ¡cómo no!, el Húmedo. Es más que probable que esté pronto por allí. León es la mejor ciudad para después de un concierto.
-¿Cómo surge este «Clásicos del futuro»?
-Son canciones que forman parte de la banda sonora de mi vida. Cada una tiene una motivación especial más por el momento en que esas canciones llegaron a mi, que por ser de tal o cual grupo. Las hemos llevado a nuestro terreno y las hemos hecho por diversión y un poco de malicia. El rock es un arma muy poderosa pero no se puede perder el hilo lúdico.
-¿Cómo planteará los conciertos de presentación con un disco de versiones tan largo? ¿Renunciará a sus grandes éxitos?
-Sin duda, que con toda la energía. Solo te recomiendo que vayas a vernos. Cuando presentemos el disco, por ejemplo, se verá. Creo que haremos un repertorio en el que mezclaremos las canciones nuestras, esas que si no tocamos nos matan, con algunas, no todas, de este Clásicos del futuro. De forma, que todas den juego y la gente se lo pase bien.
-¿Aprendió mucho de su amistad con Santiago Auserón?
-Santiago es amigo y de vez en cuando hablo con él. Es un genio, aunque se come demasiado la cabeza.
-En ese sentido, tienen su propio sonido, pero también influencias del ska y de otros palos. ¿No cree que sus mejores éxitos llegaron cuando más se parecieron a ustedes mismos y fueron más fieles a lo que eran?
-Lo has explicado mejor de lo que yo lo hubiera hecho. Creo que sí. Hemos pasado muchas horas en el local, en la carretera, en los estudios y en los conciertos y, al final, pienso que sí conseguimos hacer música nuestra cien por cien.