FÓRMULA 1. GRAN PREMIO DE COREA
El factor Hamilton
Fernando Alonso cuenta con el piloto británico para robar puntos a los Red Bull en la lucha por el Mundial
Fernando Alonso se siente cómodo en un circuito novedoso para todos, el de Corea del Sur.
Miles de explicaciones después, ninguna ha convencido a la parroquia de que entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton hay cordialidad. Guardan las composturas, se dan las palmaditas de rigor cuando hay festejo de por medio y ninguno de los dos habla más de la cuenta sobre el otro, todavía presente en el recuerdo aquel tormentoso 2007 que desmontó por completo la imagen de McLaren y, por ende, la de Ron Dennis, incapaz de gestionar a dos campeones que se quedaron en blanco para beneficio de Kimi Raikkonen.
A Alonso no le quedó más remedio que abandonar la escudería inglesa, postulada claramente en favor de su niño mimado, y regresó a Renault para vivir durante dos años en el pelotón de los sinsabores, casi vetado a la gloria por falta de recursos en su monoplaza. Hamilton sigue en la picota, pero no es el enemigo a batir, al menos no en estos momentos ya que por delante está Mark Webber, veterano australiano cuya regularidad está fuera de toda duda. Y con los mismos puntos que Alonso se encuentra Vettel, alemán de sangre caliente en la pista que enfila hacia su compañero de equipo. Ferrari, consciente de que la igualdad es máxima a falta de tres carreras y de que Red Bull sigue siendo el favorito porque va un pasito por delante, confía en que McLaren arrebate el máximo número de puntos posibles a los coches energéticos en la lucha por el Mundial. El factor Hamilton cobra sentido por el bien de Alonso, aunque con ciertas reticencias.
Fuera de combate en tres de las cinco últimas carreras, el británico no arroja la toalla aunque tenga que poner las largas para seguir la estela de Webber, que le saca un trecho de 28 puntos con 75 en juego. McLaren ha patinado en el tramo final, pero en Suzuka evidenció que vuelve a tener coche como para competir y le dio continuidad en los entrenos libres de Corea, que por fin ha dejado de ser un misterio para ser desde ya, oficialmente, circuito de la F-1. Hamilton fue el mejor en la primera sesión y tercero en la segunda, mientras que Button, el quinto en discordia y a 31 puntos de la presa, fue quinto. Sirve poco la primera jornada de entrenamientos a efectos de resultados, pero esta tenía el aliciente de adentrarse en lo desconocido. Tanteo en los primeros giros, escapatorias sin incidencias y empacho de pianos para tomarle la medida a Yeongam. Piensa en el título, en la persecución de algo que parecía inalcanzable después del rosco en Spa tres carreras atrás, punto de partida de una remontada alimentada por la fe. Alonso tiene estudiado a cada uno de sus rivales en esta batalla y analiza lo que que puede pasar en Brasil y en Abu Dhabi. Enfrascados los Red Bull en una pugna interna que se vicia demasiado, necesita que Massa se meta en el meollo y que McLaren recoja un botín sin que él salga perdiendo más de la cuenta.