jordi ribera. entrenador del ademar
«Estuvimos bien en defensa y supimos romper el partido cuando había que hacerlo»
Cutura, magnífico, da un pase al pivote Castresana.
El entrenador del Reale Ademar, Jordi Ribera, tenía ayer un doble motivo para estar satisfecho: por la victoria y por el debut de un gran Carlos Ruesga que da al equipo muchas más posibilidades a partir de ahora.
«Estoy contento porque el partido tenía su problemática y teníamos delante a un equipo con mucha capacidad de lanzamiento», empezó diciendo Ribera en alusión a los lanzadores cubanos del Cuenca.
«También hemos estado muy bien en la faceta defensiva y aunque en la primera parte hubo mucha igualdad cuando fue el momento de romper el partido lo hemos hecho, sabiendo aprovechar bien sus exclusiones. En general hemos hecho un partido muy completo y creo que todo el mundo ha estado bien tanto en defensa como manteniendo una continuidad en ataque», añadió para recordar que cuando sus hombres iban ganando de diez mantuvieron la intensidad siempre salvo un bajón a falta de diez minutos para el final.
El debut soñado. Carlos Ruesga reconoció que su debut en las filas del Ademar era el «soñado por cualquiera»: victoria y máximo goleador. «Aunque me falta ritmo de competición estoy contento con mi actuación pero sobre todo con el partido de todo el equipo. Agradezco a mis compañeros el esfuerzo para que yo jugase tan cómodo. No esperaba jugar tantos minutos pero me he sentido muy bien. La lesión está olvidada aunque sé que tengo que seguir fortaleciendo la articulación para no tener ningún problema», señaló.