«El oro lo veía lejos. Lograrlo es algo maravilloso»
Todavía con las lágrimas en los ojos, las mismas que mostraban su madre y hermano, también nadador y que precisamente hoy se opera de una lesión que le ha mantenido en el dique seco los últimos meses, Érika Villaécija hacía balance de su nueva gesta. Y ya van tantas. «Ha sido una alegría tremenda. Me esperaba hacerlo bien e incluso optar al podio pero no a hacerlo colgándome el oro. Además, por fin he podido superar a Lotte Friss, una rival que siempre se me ha resistido».
Para la nadadora leonesa, «este resultado colma mis aspiraciones y además viene a refrendar mi buen momento. Por desgracia no he podido contar con mi entrenador aquí. He estado un poco sola y quizás en los días precedentes he tenido algo de presión. Por suerte he podido hablar con él y los míos por teléfono y eso me ha dado ánimos», precisaba Érika para la que «con todo, he salido a ver lo que pasaba, a intentar hacerlo lo mejor posible y cuando me he visto adelante no me lo he pensado dos veces. Sabía que tenía mi oportunidad y que si era capaz de mostrar mi mejor nivel todo podía pasar. Y pasó el oro».
La leonesa se acordaba también de todos aquellos que han confiado en ella. «La medalla se la dedico a ellos. Ha sido estupendo y tan emocionante que no he podido retener las lágrimas. Sé que este es uno de mis mejores resultados pero espero que no sea el último. Soy la más veterana con 26 años de la delegación española y debo dar ejemplo. Por eso esta medalla me viene tan bien», precisaba una Villaécija que hoy tendrá una nueva oportunidad de oro para aumentar su cosecha de éxitos. Será en la prueba de los 400 metros libres. «Espero hacerlo bien aunque no es mi mejor distancia pero si estoy aquí es para darlo todo». Palabras que auguran una gran prueba para la cepedana auspiciada también por el oro cosechado ayer y que le proporcionan un refuerzo moral para seguir haciendo historia, tanto personal como para gloria de su tierra, León.