Minutos de angustia que ya son recuerdo
Susana Suárez volvió a vivir el 28 de septiembre. Pasadas las 21:00 horas y ya en el tramo final de la sesión, Susana cayó repentinamente al suelo, comenzó a sufrir convulsiones y perdió el conocimiento. Ante la gravedad del percance, dos de los presentes, el padre de una compañera y el delegado del equipo, procedieron a realizar los primeros auxilios mientras se esperaba la llegada del 112. Por suerte, una trabajadora del Servicio de Deportes de la ULE, Elena Rodríguez, ex jugadora del equipo femenino de la Universidad de Rugby, se presentó en la pista con el desfibrilador con el que cuenta la instalación. Y ahí lo que parecía iba a ser una tragedia se tornó en un susto, desagradable, pero también reparable para la joven jugadora.