La expedición salió de Avilés con cuatro horas de retraso
Los jugadores de la Deportiva esperan sus equipajes en el aeropuerto barcelonés de El Prat.
La meteorología convirtió el viaje de la Deportiva a Girona en una auténtica odisea debido a problemas con el avión que debía trasladar a la expedición blanquiazul desde el aeropuerto de Asturias, en Avilés, al de Barcelona.
Cuando el aparato iniciaba las maniobras de aterrizaje en el aeropuerto asturiano fue alcanzado por un rayo y, aunque no le ocurrió nada ni al avión ni al pasaje, los protocolos de seguridad activados en estas circunstancias obligaron a que el aparato se quedara en tierra y los viajeros tuvieran que esperar a que llegara otro para hacer el trayecto.
Así, aunque la salida estaba prevista para las 16.30 horas, finalmente se retrasó hasta las 21.00, obligando a la expedición de la Deportiva a buscar un hotel donde descansar durante ese lapso de tiempo. Al final, los jugadores y el cuerpo técnico aprovecharon para ver en televisión el Córdoba-Recreativo que emitía en directo La Sexta.
El retraso en la salida del avión trastocó todos los planes de la Ponferradina, que tenía previsto llegar a Girona a última hora de la tarde y al final lo hizo pasada la medianoche, después de cubrir en autobús el trayecto entre el aeropuerto de El Prat y la capital gerundense.
El técnico deportivista, Claudio Barragán, se mostraba contrariado por esta circunstancia, aunque su principal preocupación era que los jugadores pudiesen descansar correctamente para afrontar el importante partido de hoy en Montilivi ante el Girona.
Billete cambiado
La del retraso en la salida del avión no fue la única anécdota que tuvo la expedición de la Deportiva en el viaje de ayer, ya que antes el club tuvo que hacer un cambio de billete para que Robusté, que en principio no estaba previsto que viajara, pudiera acceder al avión.
El central catalán es la principal novedad en la lista de convocados de la Deportiva después de que se quedara en la grada en el partido ante el Real Jaén.