VIOLENCIA EN EL DEPORTE INFANTIL
El tutor del árbitro de 16 años agredido por un padre en un partido: «Nos sentimos indefensos»
«Me supera que no actúe la Fiscalía de Menores y sí un fiscal ordinario porque me dicen que el chico no está en desamparo»
Reunión de los clubes en la Delegación de León para evitar nuevas agresiones arbitrales.
El tutor del árbitro de 16 años agredido al término de un encuentro de la categoría prebenjamín, disputado el pasado sábado entre el Bosco B y el San Andrés B, sigue muy molesto con el sesgo que está tomando la situación denunciada. «Me supera que no actúe la Fiscalía de Menores y sí un fiscal ordinario porque me dicen que el chico no está en desamparo, porque tiene quién le defienda, que soy yo, su tutor. Le defenderé al máximo, porque con las actuaciones que están teniendo con nosotros nos sentimos indefensos».
El joven colegiado continúa pendiente de la evolución de la laceración en la córnea del ojo derecho, que ayer fue examinada de nuevo por los doctores a través de un servicio de clínica privada, según asegura el tutor.
El tutor manifiesta a este periódico: «No entiendo cómo es posible que se imponga un fiscal ordinario y que no actúe la Fiscalía de Menores para amparar a una persona que es un árbitro leonés y para mí es como si fuera mi hijo. Me dicen que imponen a un fiscal ordinario porque el agresor es una persona mayor de edad. No entiendo nada. Parece que se protege al agresor y no al menor».
A continuación, el tutor expone con respecto a la defensa del árbitro agredido por un padre de un jugador en su momento del Bosco prebenjamín: «Trataré de que se aplique el artículo 147 del Código Penal, que asegura que la diferencia que existe para catalogar el caso de lesiones como falta o delito se basa en si se requiere o no tratamiento médico. Y mi hijo, porque así le considero, está en tratamiento desde que recibió las agresiones. Toma medicamentos y analgésicos para combatir las lesiones causadas. Desde mi punto de vista es un delito de lesiones, no una falta».
El propio tutor afirma con rotundidad: «Espero que se haga justicia con este caso, porque la obligación de la Policía Nacional es proteger al agredido y, además de la lesión en el ojo, también recibió golpes en el pecho, vientre y abdomen, y los autores sabían lo que hacían y como pegaban, porque uno le sujetó por la espalda y el otro le agredía. Son hechos que presencié en primera persona».
El tutor concluye sus manifestaciones: «La Federación de Fútbol ha puesto a nuestra disposición a un abogado para que defienda al menor agredido, pero tanto el letrado como yo no hemos recibido ninguna notificación de nada. Nadie nos informa de nada. Siento una indefensión total en este caso, porque parece que agredir a una persona no es nada».