Alan Baró dio el susto del partido tras recibir un golpe fortuito en la cabeza
Faltaban pocos minutos para el final del partido cuando, tras una jugada del Numancia, Alan Baró se quedó sentado en el césped con aspecto de estar aturdido. Un rato antes se había llevado un golpe en la cabeza en un salto con un rival y se le había colocado un vendaje cubriendo la zona, por lo que la preocupación era palpable.
Sin embargo, el central pudo continuar sin problemas y tras el partido comentaba que «me estaba mareando un poco por el vendaje, pero cuando me lo han aflojado me he sentido mejor». Manolo Díaz, por su parte, resumió que «precisará de algún punto en la cabeza, pero creo que nada más».