Una semana difícil
El embargo de las cuentas, por la deuda con Martín Stranovsky, hizo saltar las alarmas del Ademar, pero la directiva rebajó su tono y al día siguiente de conocerse la noticia transmitió un mensaje de confianza que ha calado en la plantilla. El equipo está con el presidente y sólo piensa en el partido de hoy ante el Granollers.